Alberto Broch realizó discurso de apertura institucional de la VI Conferencia Mundial para la Agricultura Familiar
Frente a representantes de gobierno, entidades internacionales, Comités Nacionales de Agricultura Familiar, asociaciones de desarrollo rural, ONG´s, universidades y organizaciones de la sociedad civil; el Secretario General de la COPROFAM brindó un discurso contundente que acercó al auditorio una visión global sobre la importancia y potencial de la agricultura familiar en el mundo.
En sus palabras destacó al sector como actor estratégico para el desarrollo sostenible, la producción de alimentos saludables y detener los cambios climáticos.
También se refirió a “(…) la necesidad de convencer a los gobiernos que aún priorizan modelos agropecuarios centrados en la producción y comercialización de gran escala, donde prevalece la hegemonía de los grandes productores y empresas rurales”; dado que “esos modelos generalmente explotan y concentran los medios de producción y la riqueza, generando pobreza y hambre en los territorios rurales”.
A su vez subrayó la importancia que tiene el Decenio para la Agricultura Familiar para la concreción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, para reducir el hambre y la pobreza; y lograr la concreción de derechos fundamentales para “agricultores familiares, campesinos, pescadores artesanales y comunidades tradicionales” como: derecho al acceso de bienes naturales, salud, educación, vivienda, financiamiento, equidad de género y oportunidades para los jóvenes, entre otros.
Posteriormente aludió al Plan de Acción del Decenio, remarcando la intención de “fortalecer nuestras organizaciones asociativas y cooperativas para que promuevan una Economía Solidaria y generar alianzas estratégicas con sectores de la sociedad civil urbana, además de conquistar el apoyo indispensable de los gobiernos”.
Por último remarcó que “necesitamos del apoyo financiero y de la cooperación técnica de la FAO y del FIDA para seguir fortaleciendo las capacidades de las organizaciones representativas en la participación e incidencia en las plataformas de diálogo político con los Gobiernos y avanzar en las agendas de compromisos del Decenio de la Agricultura Familiar y de los ODS”.
Una vez concluido el discurso, dejó una reflexión para el sitio de COPROFAM: “Fue un gran honor para COPROFAM y CONTAG recibir la invitación de hacer el discurso de apertura de la VI Conferencia Mundial de la Agricultura Familiar. En él, también participó Ester Penunia, de la Asociación de Agricultores de Asia. Creo que conseguimos transmitir una visión acerca de importancia de la agricultura familiar para el mundo, principalmente proyectando lo que esperamos de la década como el fortalecimiento de nuestros agricultores y agricultoras, especialmente en cuestiones referidas al acceso a la tierra, agua, políticas públicas, asistencia técnica y la realización de reformas agrarias. Fue un discurso muy fuerte, contundente e importante, que reflejó el trabajo que COPROFAM y CONTAG han realizado en los últimos años”.
Discurso completo
“Compañeros y compañeras, liderazgos de las organizaciones
de la agricultura familiar, reciban un fraterno abrazo.
Saludo a mi compañera Esther Penunia, secretaria de la AFA, y
con ella comparto la misión de presentar un mensaje
motivador de la agricultura familiar para nuestro futuro.
Saludo y felicito a mi amigo y compañero José María por su
exitoso trabajo en la Presidencia del Foro Rural Mundial, que
hoy realiza la 6º Conferencia Mundial de la Agricultura Familiar.
Saludo a la Sra. Marcela Vilarreal, directora de la FAO y al Sr.
Ashwani Muthoo, director del FIDA, entidades nombradas
por las Naciones Unidas para impulsar el Decenio de la Agricultura Familiar.
Saludo las autoridades de gobiernos presentes, que tienen el
compromiso con el desarrollo sostenible y con la mejora de
las condiciones de vida en los territorios rurales.
Saludo mis compañeros y compañeras de la COPROFAM, que
contribuyeron para el AIAF-2014, y saludo a todas las demás
organizaciones aquí presentes, y sé que vuestro compromiso
será fundamental para el éxito del Decenio de la Agricultura Familiar.
Compañeros, compañeras, amigos y amigas,
Actualmente, en el mundo, hay casi mil millones de personas en
condición de pobreza, extrema pobreza y hambre, principalmente
en las zonas rurales, resultado de modelos de desarrollo
adoptados en los que prevalecen el dominio y la explotación de
los recursos humanos y naturales de forma injusta y desequilibrada.
La 6º Conferencia da la oportunidad de señalar caminos para
cambiar esa triste realidad, reconociendo y fortaleciendo la
agricultura familiar como actor estratégico capaz de
promocionar el desarrollo sostenible, mitigar los efectos de los
cambios climáticos, preservando la biodiversidad y produciendo
alimentos sanos para la soberanía y seguridad alimentaria de las naciones.
Ello permite, sobre todo, mirar hacia las condiciones de trabajo,
la producción y el bienestar de los hombres y de las mujeres que
hoy día hacen la agricultura familiar y, a la vez, repensar su
futuro, nuestro futuro, para las próximas décadas.
Reconocemos y valoramos el esfuerzo de muchos gobernantes
que instituyeron políticas públicas específicas para la agricultura
familiar y lograron dinamizar la economía local, aumentar la
oferta de alimentos, generar nuevos puestos de trabajo,
mejorar la renta y las condiciones de vida de miles de familias,
promoviendo un desarrollo más justo y sostenible.
¡Eso demuestra que la agricultura familiar es capaz, es viable!
Precisamos convencer los gobiernos que aún priorizan modelos
agropecuarios centrados en la producción y comercialización de
gran escala, donde prevalece la hegemonía de los grandes
productores y empresas rurales.
Sabemos que esos modelos, especialmente en los países en vía
de desarrollo de América Latina, África y Asia, por su naturaleza
y finalidad explotan y concentran los medios de producción y la
riqueza, generando pobreza y hambre en los territorios rurales.
La mayor parte de esos países, sus gobernantes y gran parte de la
sociedad desconocen o ignoran la contribución y el potencial de
la agricultura familiar en el proceso del desarrollo sostenible. Eso
es lamentable.
Tenemos que trabajar más para cambiar esa realidad, acabar
con la indiferencia y ampliar los mecanismos de reconocimiento
y de inclusión de la Agricultura Familiar en el desarrollo
socioeconómico de los países.
El Año Internacional de la Agricultura Familiar 2014 nos dio la
oportunidad de reafirmar la existencia y la importancia de la
agricultura familiar, y de construir una serie de propuestas que
reunimos para aprobación del Decenio de la Agricultura Familiar
de las Naciones Unidas.
El Decenio de la Agricultura Familiar es una gran oportunidad para todos:
Para las Naciones Unidas alcanzar las metas de los Objetivos
del Desarrollo Sostenible;
Para los Gobiernos promover el desarrollo sostenible,
garantizar la soberanía y seguridad alimentarias, reducir la pobreza y el hambre.
Y para nosotros, agricultores familiares, campesinos,
pescadores artesanales y comunidades tradicionales, esperamos:
– Tener el derecho de acceder a los bienes naturales (tierra,
agua y territorio), fundamentales para la vida y para
promover el recambio generacional en nuestra agricultora.
– Tener salud, educación, vivienda, financiamiento, insumos y
tecnologías apropiadas para producir, beneficiar y
comercializar, generar renta y bienestar para las familias en
los territorios rurales.
Nosotros queremos que el Decenio ayude a construir una
agricultura familiar más fuerte, productiva, inclusiva, dinámica y
justa, reconocida y valorada por los Gobiernos y por toda la
sociedad, por su capacidad de contribuir al desarrollo
económico, social, ambiental, manteniendo la cultura, los
saberes y sabores de sus productos tradicionales, trabajando
con equidad y justicia social, preservando la naturaleza, la
biodiversidad y produciendo alimentos sanos para la presente y
futuras generaciones.
Queremos una agricultura que reconozca y valore la contribución
de la mujer (que tiene doble jornada en la gestión de la familia y
de la propiedad) y promueva su autonomía económica y combata
todas las formas de violencia contra la mujer.
Queremos una agricultura familiar que estimule y de las
condiciones necesarias para que nuestros jóvenes permanezcan
trabajando, produciendo y reproduciendo el modo de vida de la
agricultura familiar.
El Decenio es una oportunidad extraordinaria, y nos invita a todos
para el desafío de trabajar juntos por el fortalecimiento de la
agricultura familiar y del desarrollo que queremos para el futuro.
Así, es fundamental que esta Conferencia apruebe
recomendaciones que amplíen y fortalezcan el Plan de Acción
Global del Decenio.
El Plan debe orientar y estimular las organizaciones de la sociedad
civil y los gobiernos a definir Planes Regionales y Planes
Nacionales de Acción. Crearen Frentes Parlamentares en
defensa de la Agricultura Familiar para aprobar marcos
regulatorios que faciliten la implementación de políticas
públicas estructurantes e integradas, capaces de producir
cambios transformadores en los territorios rurales.
Nosotros, organizaciones representativas, reafirmamos nuestro
compromiso de trabajar incansablemente, para hacer cumplir el
Plan de Acción del Decenio en beneficio de la sociedad en la que vivimos.
Por lo tanto, debemos fortalecer nuestras organizaciones
asociativas y cooperativas para que promuevan la economía solidaria.
Construir alianzas estratégicas con sectores de la sociedad civil
urbana y conquistar el apoyo indispensable de los gobiernos,
generando ambientes favorables para que las metas del Decenio
sean implementadas con éxito.
Necesitamos también del apoyo financiero y de la cooperación
técnica de la FAO y del FIDA, fortaleciendo las capacidades de las
organizaciones representativas en la participación e incidencia en
las plataformas de diálogo político con los Gobiernos y avanzar
en las agendas de compromisos del Decenio de la Agricultura Familiar y de los ODS.
Esperamos que el Foro Rural Mundial, con apoyo de FAO y de
FIDA, realice las futuras Conferencias Mundiales y otros espacios
de diálogo inclusivos, que permita evaluar nuestro trabajo,
identificar problemas, proponer soluciones y avanzar con
políticas públicas para que el Decenio conquiste, efectivamente, sus objetivos.
Compañeros y compañeras,
Creemos en el Decenio y vamos abrazar con fuerza esta
oportunidad. Renovar nuestra fe y el compromiso de trabajar juntos.
Con apoyo, solidaridad y cooperación de todos los actores el
Decenio será victorioso, la agricultura familiar será fortalecida.
Veremos sistemas productivos diversificados y sostenibles y más
alimentos sanos. Veremos, sobre todo, el bienestar económico y
social de las familias y de las comunidades rurales – viviendo con
dignidad, trabajando, produciendo y reproduciendo calidad de
vida, libres de la pobreza y del hambre.
¡Viva el Decenio!
¡Viva la agricultura familiar!”






