Manifestación de agricultores familiares provoca rápida respuesta del gobierno: compra dron disparador de balines de goma para reprimir a manifestantes

En Paraguay, la agricultura familiar campesina atraviesa momento de grandes dificultades resultado de años de abandono e improvisación de los programas del Estado de asistencia al sector. La semana pasada, agricultores familiares realizaron manifestaciones en diferentes puntos del país para protestar por la falta de políticas públicas de comercialización de la producción, principalmente de tomate. La movilización, con cierre de rutas que duraron al menos dos horas en algunos lugares, provocó rápida respuesta del gobierno nacional.

Engañase aquel que imaginó que la respuesta del gobierno fue con la presentación de una política o programa para asistir al sector, sino que planteó la compra de dron con capacidad de disparar balines de goma para reprimir a manifestantes. El ministerio del interior, la cartera del Estado encargado de seguridad, prevé designar el monto de 150.000.000 de guaraníes para la adquisición.

El 20 de agosto, la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) publicó en su página digital la convocatoria abierta N° 368.495, por el cual de Estado pretende comprar, por contratación directa, un dron para dispersar manifestaciones. La fecha límite fijada para recibir oferta es el jueves pasado, 29 de agosto. El nombre del llamado a licitación es: Adquisición de vehículo aéreo no tripulado (UAV/dron) y lanzador semiautomático de proyectiles no letales (balines de goma).

La convocatoria para comprar los aparatos causó conmoción nacional y rechazo de las instituciones defensoras de los derechos humanos en el país. Ante la presión, el ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor, salió al paso e intentó minimizar la compra y aseguró que el dron no tiene capacidad para disparar balines de goma. “Eso es una tontería, el dron que tiene capacidad de disparar cuesta cerca de 30 millones de dólares americano”, dijo. Así también, confirmó que los equipos, una vez adquiridos, serán utilizados para reprimir a manifestantes y en procedimientos de desalojos.

La manifestación llevada a cabo por agricultores familiares en varios puntos del país obligó al gobierno a buscar una forma de comercializar la producción de la agricultura familiar campesina, principalmente de tomate. Desde entonces, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) realiza ferias agrícolas en Asunción para vender la producción de los agricultores familiares.