El ministerio de agricultura trabaja con organizaciones informales para satisfacer necesidades sociales en vez de la productiva, afirma el viceministro de agricultura
El viceministro de agricultura y coordinador nacional de la REAF-Paraguay, Mario León, declaró que el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) perdió la función el fomento al cooperativismo. “La reforma que sufrió el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), cuando la dirección general del cooperativismo sale del ministerio y se convierte en el Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop), provocó la pérdida del vínculo que incluso está establecido en la Constitución Nacional, que es el fomento al cooperativismo. Muchas cooperativas se han constituido obviamente por el mecanismo establecido, pero hemos perdidos el vínculo entre la extensión agraria (del MAG) y el Incoop para graduar estas organizaciones”, afirmó.
Dijo que la reforma obligó al MAG a trabajar con organizaciones constituida para satisfacer necesidades sociales no productivas. “En los últimos diez años, nos asustó como se han constituidos organizaciones simplemente para reivindicar no necesariamente problema de producción, pero para reivindicar necesidades sociales. En los últimos años, es increíble como en el MAG llegan pedidos de múltiples necesidades. Muchas veces esas necesidades no son benignas del productor, pero el MAG tiene que dar una respuesta. En realidad, hoy el MAG es el sistema de emergencias medica del sector rural, lo que menos estás haciendo (el MAG) es producir”, aseveró.
Sostiene que desde cualquier punto de vistas el sistema actual es insostenible, ya que organizaciones al que considera informales son beneficiadas con los recursos de la institución. “Entonces, eso es insostenible no solo para la institución, no solo para el sector, sino para el presupuesto de gastos o de inversión pública, porque múltiples comités, asociaciones o coordinaciones que solicitan son organizaciones que no tienen ningún nivel de formalización. Al no estar formalizadas, no están reguladas y no están controladas. Peor aún, al no tener trazabilidad eficiente y efectiva de que es lo que se hace o cuando se entrega si hablamos de los bienes o de trasferencias de recursos no sabemos si la relación de costo beneficio es la más efectiva.”, señaló.
Argumenta que no existe un órgano de fiscalización o regulador paras las asociación o comité de productores para mejorar el funcionamiento como la cooperativa. “Hoy quien le controla y le regula para mejorar ese asociativismo, esa colectividad o esa membrecía y que verdaderamente que estas organizaciones se conviertan en verdaderas empresas asociativas rurales”, indicó.
Propone una solución al que califica como una posición intermedia entre el extremo del asociativismo constituido por comités, asociación o coordinación de agricultores y de la cooperativa, central o federación de cooperativas. “Encontramos un espacio en la ley que habla de la precooperativa. La precooperativa es una instancia de transición entre el comité y la cooperativa, mirando hacia adelante lo que es el cooperativismo, pudiera convertirse en una membrecía registrada en el Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop), pero en ese estadio se regula por el Código Civil”, concluyó.


