Gira de AMRU y CNFR por el sur de Brasil superó todas las expectativas
Referentes de la Asociación de Mujeres Rurales del Uruguay (AMRU) y de la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR) de distintas regiones de Uruguay, realizaron entre el 18 y el 22 de noviembre una gira por el sur de Brasil. Según explicó Karina Kulik, presidenta de AMRU, “nuestro objetivo era que nuestras mujeres pudieran relacionarse con mujeres y familias productoras y conocer distintos tipos de emprendimientos”.
La titular de AMRU señaló que “pudimos conocer diferentes tipos de experiencias, lograr un muy buen intercambio y un aprendizaje mutuo”, que según evalúo, “superó las expectativas”.
La gira incluyó reuniones y charlas con técnicos y autoridades de la Coordinadora de Organizaciones de productores Familiares del Mercosur (COPROFAM); de la Confederação Nacional dos Trabalhadores na Agricultura (CONTAG); y de la Federação dos Trabalhadores na Agricultura em Santa Catarina (FETAESC).
En este marco, los 22 integrantes de la delegación uruguaya, de acuerdo al relato de Kulik, “vinieron con la cabeza llena de ideas”. En cuanto a las integrantes de AMRU que participaron de esta instancia de encuentro internacional, la referente de la organización explicó que “nuestras mujeres llevan adelante diferentes tipos de emprendimientos productivos, fueron a ver algo similar”, pero encontraron una realidad más enriquecedora de lo esperado.
Las integrantes de la delegación “sacaban fotos, hacían preguntas, tomaban notas, agendaban números de teléfono”, lo que puso en evidencia el enorme interés que despertó lo vivido durante esos días.
Karina Kulik destacó algunas de las visitas realizadas, entre ellas, “la recorrida por una zona donde todos eran productores orgánicos, que levantan pedidos por whatsapp, arman las canastas de frutas y verduras, que luego entregan a las 164 familias que tienen registradas como clientes. Muchas de nuestras compañeras se trajeron esa idea y verán cómo aplicarla acá”.
También recorrieron predios en los que el rubro principal era la producción de huevos de codorniz; queso azul elaborado a partir de leche de oveja; producción de uvas de mesa; y piscicultura. Sobre esta última iniciativa, Kulik describió que “los productores crían carpas, tilapias, tarariras y bogas, en unas piscinas” similares a los polders, “que luego venden a un frigorífico que los filetea. La mañana en la que los visitamos habían preparado una entrega de 4.000 kilos de pescado”.
También tuvieron la oportunidad de visitar un tambo en el que se produce con un sistema completamente diferente al uruguayo. En este predio, de una hectárea y media, el sistema productivo es cien por ciento tabulado, es decir, “las vacas no van al campo, se alimentan a ración. Tienen hasta ventiladores y una máquina que las masajea antes de ser ordeñadas”.
Para Kulik, los ingredientes de la receta del éxito de estas experiencias de productores familiares son, “por un lado, con mucho apoyo económico. Tienen apoyo del gobierno, de sus cooperativas y de sus asociaciones. Por otro lado, tienen técnicos que hacen un acompañamiento y no los dejan solos. La unión de los productores familiares es también un componente importante. Tienen gremios muy fuertes, los productores familiares son muy fuertes, se ayudan entre ellos, hacen talleres de todo tipo”.
Un aspecto destacado por la Presidenta de AMRU es el rol de la mujer. En este sentido, contó que “se la valora mucho. Tiene el mismo poder de decisión que el hombre”.
En cuanto al financiamiento de los emprendimientos, Kulik señaló que el Sistema de Cooperativas de Crédito Rural con Interacción Solidaria, CRESOL, y su articulación con las organizaciones de productores familiares asociado a un sistema de formación y acreditación de organizaciones para el acceso diferenciado a recursos económicos juega un papel fundamental. Agregó que también cuentan con fondos rotatorios para apoyar sus iniciativas.
Otra de las cosas que le llamó la atención a Kulik fue la capacidad de lograr reconversiones productivas exitosas. En este sentido, describió que “si un productor está trabajando un rubro que no le resultaba rentable, entonces cambia. No se queda en que eso o aquello lo producía mi abuelo y luego mi padre y ahora yo. Si no funciona lo cambian. Esto se logra con capacitación, apoyo económico y asistencia técnica”.
Uno de los resultados de la gira fue la decisión que durante el 2020 una delegación brasileña visite Uruguay, con los mismos objetivos que los de esta gira. Además, Kulik anticipó que seguramente se implemente un sistema de intercambio en la que jóvenes brasileños y uruguayos pasen un período de tiempo trabajando y formándose en el otro país.
En fecha a definir, AMRU convocará a una reunión informativa y de evaluación en la que se dará cuenta de esta experiencia a las mujeres integrantes de la organización que no participaron de la gira.
Karina Kulik, en nombre de AMRU, manifestó su mayor agradecimiento a COPROFAM y al FIDA el apoyo recibido para que este viaje de cocimiento e intercambio entre organizaciones y productores familiares fuese posible.


