Productores organizados construyen su propio mercado mayorista

Productores hortifrutícolas del departamento de Salto comenzaron la construcción de la Central Hortícola del Norte, CHN, un mercado y polo logístico donde se acondicionarán para la venta las frutas y hortalizas producidas en la zona y se concentrará la oferta de estos productos, con el propósito de mejorar los ingresos de los productores locales.

La iniciativa es llevada adelante por Salto Hortícola, una intergremial que nuclea a siete organizaciones de productores del departamento, entre las que se cuentan la Asociación Granjeros de Salto; el Grupo Parada Viña; la Mesa Hortícola de Salto; y las sociedades de fomento rural Salto y las de las colonias 18 de Julio; Osimani y Llerena; y Gestido.

Aquiles Mainardi, presidente de Salto Hortícola e integrante de la SFR Colonia 18 de Julio, informó que la construcción de la Central Hortícola del Norte (CHN) insumirá una inversión de unos 5,4 millones de dólares, que se integrarán con el aporte del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP); de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE); y de la Intendencia de Salto a través del Fondo de Desarrollo del Interior (FDI) ejecutado por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto de Presidencia de la República (OPP); y de los propios productores.

Según el referente gremial, la CNH permitirá dotar a los productores de la infraestructura necesaria para comercializar su producción en forma directa, a través de un proyecto inclusivo que permita crear un canal comercial para los casi 400 productores que generan cada año un valor bruto de producción de unos 80 millones de dólares. La producción hortifrutícola salteña crea unos 6000 puestos de trabajo directo y es la responsable del abastecimiento de alrededor del 35% de las frutas y hortalizas que se consumen en el Uruguay.

El objetivo de la CHN es mejorar la competitividad los productores hortofrutícolas de Salto, quienes buscan que sea “la principal central de servicios de hortifruticultura de la región al norte del río Negro, dedicada a la comercialización y agregado de valor a los productos del sector”.

La CHN estará ubicada en la intersección de las rutas nacionales No 3 y 31, en parcelas obtenidas bajo la modalidad de donación por la Junta Departamental de Salto. El proyecto incluye –en una primera etapa- 50 puestos de venta de frutas y hortalizas de 40 metros cuadrados cada uno; un área de 1000 metros cuadrados destinada al almacenamiento, empaquetado y logística para preparar la mercadería para el consumidor, y otra a la instalación de cámaras de frío. A esto debe agregársele el espacio necesario para estacionamiento y playa de maniobra de vehículos.

El proyecto arquitectónico fue elaborado por estudiantes de la Licenciatura en Diseño Integrado de la Facultad de Arquitectura del Centro Universitario Litoral Norte de la Universidad de la República.

La construcción de la CHN podría insumir entre 14 y 20 meses, por lo que su inauguración estaría concretándose poco tiempo después de la apertura del Parque Agroalimentario Metropolitano, en el sur del país, planificada para noviembre de 2020. Al respecto, referentes de la intergremial evaluaron que “es una buena coincidencia. Sin lugar a dudas la puesta en funcionamiento de ambos centros comerciales y logísticos va a generar una renovación total del sistema nacional de comercialización de frutas y hortalizas frescas”.

La iniciativa se gestó en el marco de la ejecución del proyecto Avanza Salto Hortícola, que contó con el financiamiento de la Agencia Nacional de Desarrollo, ANDE, en el que la organización se había fijado como objetivo general “consolidar la estrategia asociativa de Salto Hortícola para dinamizar la cadena hortifrutícola de la región, aportando al desarrollo local y territorial”.

Desde su creación, en el año 2011, el trabajo de Salto Hortícola se ha enfocado en la superación de algunas de las históricas limitaciones que el sector padece, mediante la creación de una agenda de corto plazo para enfrentarlas. Estas entre ellas se cuenta el “saber hacer” de los productores vinculado a la falta de capacidad empresarial; las dificultades en la comercialización de la producción; las limitaciones en la mano de obra empleada, especialmente en su capacitación específica; los problemas financieros del sector; y las carencias detectadas en infraestructura necesaria fundamentalmente para post-cosecha.