La cuenta regresiva del agro por Coronavirus: exportadores de vino, frutas y carne en alerta

Preocupados se encuentran al interior de Yantai Changyu Pioneer Wine. El conglomerado vitivinícola más grande de China que compró en mayo de 2017 las viñas del grupo Bethia (Viñas Indomita, Santa Alicia y Dos Andes) se encuentra atento a las novedades que surjan a raíz de las repercusiones del coronavirus. El virus que ha cobrado la vida a más de 400 personas y mantiene infectada a 28.000 pacientes en el mundo.

En Chile, el gerente general de Bethwines, Wilfred Leigh, mantiene contacto directo con los altos ejecutivos del grupo aseguró que “ellos están muy preocupados y nos han solicitado incluso ayuda para poder enviarles algunos insumos médicos, como máscaras, porque en su país ya hay escasez”. Desde la Asociación de Vinos de Chile aclararon que no se encuentran los paralizados los envíos a China. Detrás de esta industria que movió en 2019, US$1.526,7 millones se esconde un trabajo de años e intenso por posicionar al vino en el gigante asiático y que se podría ver afectado si no se acelera el consumo.

Pero no sólo la industria vitivinícola podría resentir los efectos colaterales del avance del coronavirus. Las cerezas ya se han visto afectadas a raíz de la contingencia sanitaria. En efecto, hasta el 5 de febrero, entre un 15% y un 20% del total enviado al gigante asiático seguía en situación de refrigeración y otras en contenedores refrigerados, a la espera de ser vendida.

Sobre esto, Santiago Carvajal, secretario general de MUCECH opina que “ojalá se controle pronto esta epidemia y se termine, porque afecta gravemente la economía mundial y en especial la chilena. La industria vitivinícola en Chile ocupa a una gran cantidad de trabajadores socios de las organizaciones integrantes de MUCECH, quienes trabajan en viñas, bodegas, etc.”

 

Fuente: La Tercera