La sequía arrasa con cultivos de la Agricultura Familiar Campesina

La producción de la Agricultura Familiar Campesina (AFC) está gravemente comprometida por el largo periodo de falta de lluvia en el país. La sequía castiga las plantaciones de variedades de alimentos para el consumo familiar y de renta en todo el territorio nacional. En todo el país, el panorama es desolador a consecuencias de la falta de lluvia. Los cultivos de fincas familiares son los más castigados, por falta de infraestructuras necesarias para resistir a los fenómenos climáticos. Agricultores/as familiares no saben cómo van a generar los recursos necesarios para cumplir con sus obligaciones económicas.

La situación que se presenta es extremamente grave en áreas rurales, ya que las familias campesinas no encuentran mercado a los productos de temporada para la renta. “Recorrer las plantaciones es desesperante. La situación que se presenta no es nada fácil para las familias agricultoras a consecuencias de la sequía. Las plantas no se están desarrollando por falta de lluvias y como los otros productos para la renta no se comercializan, las esperanzas estaban depositadas por los alimentos de consumo tradicional, pero las plantaciones están perdidas por la sequía”, explicó el dirigente de la ONAC en el departamento de Itapuá, Dionisio Cabrera.

El escenario en el departamento no es diferente del gran parte del país. La fata de lluvia se puede notar en todos los lugares, los árboles pierden las hojas, la tierra esta seca y con cada viento que sopla la polvareda cambia el color del horizonte. “En medio de los cultivos, hasta es complicado respirar por el polvo que sube de la tierra. El aire viene seco y el calor sofocante, que es normal en esta época del año, ya que estamos en verano, pero las altas temperaturas se sienten mucho más con la falta de lluvia. Este año, llovió muy poco para la época en comparación con años anteriores”, concluyó.

A agricultores/as familiares, la sequía no solo origina problemas con las plantaciones, sino también deben estar atento con las quemadas, además los animales requieren de cuidados especiales para sobrevivir al intenso calor. “El pasto para consumo de las vacas no se desarrollan por falta de lluvia, prácticamente se secaron, entonces debemos traerles caña de azúcar o pastos de corte para sus alimentos, que implica un trabajo extra. También, estamos muy expuestos a las quemadas. El tiempo seco con el calor, es ideal para la rápida propagación del fuego y existen muchas personas inconscientes sobre el peligro que representa hacer fogata en estas circunstancias”, resaltó.

Sobre el impacto del coronavirus en el sector de la AFC en el departamento, declaró que en el área rural afecta a la población en el ámbito económico, porque no se comercializa absolutamente ningún producto. “Las familias campesinas crían los animales vacunos o porcinos como una reserva para casos de emergencias. Cuando por fenómenos climáticos no sale la producción o se presenta casos imprevistos como enfermedad de algún miembro de la familia, entonces los animales rápidamente se venden en cualquier parte, pero ahora con esta pandemia nadie quiere comprar. El mercado parece que está en un estado de pánico”, describió.