Paraguay es asaltado por sus autoridades durante pandemia del Covid-19

Paraguay, como los demás países del mundo, ha tomado una serie de medidas para evitar la propagación del nuevo coronavirus (Covid-19) en su territorio. La primera medida adoptada fue la política de aislamiento social, que a mas de un mes de su implementación todavía sigue vigente, con sucesivas prorrogas. La pandemia también obligó al gobierno a tomar medidas de carácter excepcionales en el área de la economía y de contrataciones públicas. Para enfrentar el Covid-19, el país realizó prestamos internacionales por un total de USD 1.600 millones, para destinar a la salud, a sectores vulnerables de la economía y brindar asistencia a personas de escasos recursos, afectadas por la política de aislamiento social.

Las medidas adoptadas fueron bien recibidas por la población en general, por varios motivos. Principalmente, por la precariedad del sistema de salud pública, que estaba colapsada a consecuencia de la pandemia del dengue. El sistema de salud del país no está en condiciones para enfrentar una crisis epidemiológica de alta complejidad, como el Covid-19, a pesar de los esfuerzos y recursos aplicados en los últimos meses, Paraguay solamente dispone de 115 camas de terapia y respiradores para pacientes con coronavirus en todo el sistema público de salud, para una población de 7.152.000 habitantes.

Las excepciones establecidas por el gobierno para enfrentar la pandemia también permiten a las autoridades de las instituciones a tomar medidas de emergencias como realizar contrataciones de servicios necesarios, adquisiciones de materiales e insumos de protección a los funcionarios y compras de alimentos para distribuir al sector más carenciadas de la población, a través de licitaciones sumaria sin necesidad de pasar por procesos burocráticos. Las ventajas posibilitadas por la pandemia a las instituciones publicas fueron aprovechadas por sus autoridades para cometer verdadero asalto contra las arcas públicas, por medio de varias maniobras criminales.

Por citar algunos ejemplos entre varios lamentables hechos de corrupción, está el caso de la Dirección Nacional de la Aviación Civil (Dinac). La institución adjudicó a una empresa fantasma la compra de insumos de protección (tapabocas) con costos de más de 1.000% del valor del mercado del producto. El valor real del producto en el mercado no supera los USD 50 centavos por unidad, pero la institución pretendía adquirir a USD 5,50. La empresa de maletín supuestamente fue constituida exclusivamente para el negociado de tapabocas con la institución. El propio presidente de la Dinac habría negociado con una empresa proveedora los tapabocas para luego revenderla a la institución por diez veces mas que el precio original, a través de la empresa fantasma.

No solo autoridades nacionales aprovechan la crisis para realizar festín con recursos públicos sino también autoridades municipales. Entre los casos mas sonados está la compra de alimentos realizada por la municipalidad de Quiindy, ubicada en el departamento de Paraguarí, para distribuir a alumnos de las escuelas del distrito. La municipalidad pagó poco mas de USD 7 por latas de carne conservada de 340 gramos, sin embargo, el mismo producto no supera los USD 2 en el mercado. Los casos citados no son los únicos ni hechos aislados, hay muchos ejemplos similares de como las autoridades paraguayas aprovechan la crisis del Covid-19 para realizar negociados a costas de los contribuyentes.