Adjudicación de tierras del INC a jóvenes mujeres rurales: Un logro personal y el fruto del trabajo de las organizaciones

Melina y Angélica Rodríguez, hermanas mellizas de 30 años, oriundas de una de las zonas que califican como parte “interior profundo” del país ubicada en el Este del departamento de Salto, integrantes de una familia de productores ganaderos, fueron notificadas por el Instituto Nacional de Colonización (INC) que fue aprobada su postulación para explotar un predio de algo más de 230 hectáreas, donde podrán desarrollar su propia explotación agropecuaria y –finalmente- construir su proyecto de vida.

Melina, quien es Consejera de Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR) e integrante de la Mesa Ejecutiva de la gremial, afirmó que “éste es un momento de muchas sensaciones”, agregando que la emoción predominante es la de “alegría, por haber logrado algo que hace mucho tiempo” esperaban.

De hecho, las hermanas Rodríguez ya se habían presentado a otras convocatorias del INC sin alcanzar la tan anhelada adjudicación de un predio, dado que la demanda de tierra supera ampliamente la disponibilidad de fracciones ofertadas por este organismo del Estado.

La joven mujer rural narró que junto a su hermana se inscribieron el año pasado como aspirantes a una fracción del INC en el Paraje Santander, en el departamento de Tacuarembó. “Teníamos todas nuestras expectativas puestas ahí, en que se nos podía dar”, y finalmente el 22 de abril, “nos llegó la noticia de que se nos había adjudicado”.

En el predio -que se les entregará una vez se puedan cumplir los procedimientos legales dispuestos en cada adjudicación algo enlentecidos por la epidemia de Covid-19- las hermanas se dedicarán a la ganadería, enfocada fundamentalmente en la producción ovina, “que es lo que nos gusta hacer”, según explicó Melina.

“Esta es todo un desafío y una nueva etapa, pero que por el trabajo que hemos desempeñado en la organización hoy podemos visualizar que instituciones públicas como el INC puedan brindarle oportunidades a mujeres jóvenes”, sostuvo Melina, agregando que “es algo que desde CNFR, desde los espacios de jóvenes y de mujeres, hemos venido trabajando en estos últimos años”.

La referente gremial fue enfática al afirmar que el objetivo del trabajo realizado se centró en lograr que los organismos del Estado “y el INC sobre todo, sean la herramienta que permita que los jóvenes que provenimos de la producción familiar podamos permanecer en el medio rural”.

SI bien “este es un logro personal”, Melina no olvida que “está relacionado a todo este trabajo a través de la gremial; a la participación y a la incidencia del diálogo generado entre las organizaciones de la producción familiar y las instituciones públicas”.

La dirigente de CNFR recordó que “hace 10 años capaz que no veíamos estas cosas, pero hoy hay jóvenes que han recibido tierra, porque hay un proceso y un trabajo de las organizaciones e instituciones que han sabido escuchar. Para nosotros eso es lo importante”.

Acerca del rol de CNFR a partir del cambio de autoridades de gobierno, Melina Rodríguez afirmó que “seguiremos trabajando para que estas cosas que consideramos positivas se puedan seguir plasmando. Sin dudas, el INC es la herramienta fundamental para que la producción familiar pueda seguir estando. Nuestro trabajo va a pasar por defenderlo y sostenerlo”.