Los desafíos del agro pospandemia
El 11 de mayo del presente, la periodista y editora de la Revista El Campo del diario El Mercurio, Patricia Vildósola, publicó una columna con los desafíos del agro pospandemia. En la columna se destaca la importancia de la agricultura para la alimentación del país durante la pandemia y recoge distintas opiniones de expertos y autoridades del agro, como Manuel Otero, director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), quien señaló que uno de los elementos a considerar en este escenario es el miedo que ha traído el COVID-19, por lo cual se hace necesario tener sistemas alimentarios y de producción seguros.
El presidente de MUCECH, Orlando Contreras, fue una de las personas en aportar en esta columna, argumentando que “hoy está todo digitalizado. Se ha asumido el teletrabajo. Pero eso en el mundo rural rebota. Y si la política va por un lado y la realidad por otro se pierden recursos y oportunidades. El Estado tiene que ayudar a que las zonas rurales tengan las mismas oportunidades que las urbanas”. Asimismo, Eve Crowley, representante de la FAO en Chile, enfatizó en que, si bien se ha asegurado el abastecimiento de alimentos en el país, “el desafío está en garantizar también ese acceso a quienes han perdido su fuente de ingresos”.
Por último, como representante de la gremial, Orlando Contreras indicó que “la agricultura genera mucho trabajo, especialmente la agricultura familiar campesina. Es un motor de reactivación, porque la producción agrícola es un proceso que involucra a las empresas que exportan y a la agricultura familiar campesina. Estamos en toda la cadena. Se genera trabajo directo e indirecto, como el transporte, materiales y todo el movimiento de las localidades rurales mejora gracias a la producción del campo”.
“Por los ciclos productivos necesitamos la certidumbre. Bastaría decir que se cierran las ferias, para que el agricultor decida no sembrar, y eso significa no tener producción en dos o tres meses más. Es vital que se tengan certezas. Hay que entender que el campo funciona con un ritmo y una visión distinta a la urbana”, concluyó Contreras.


