Achetoni aseguró que el financiamiento debe estar al servicio de la producción

El 23 de mayo pasado, el presidente de Federación Agraria Argentina, Carlos Achetoni, fue entrevistado por el diario La Prensa, para analizar la situación que atraviesan los pequeños y medianos productores, la relación con de los mismos con el gobierno nacional, tras el anuncio de que se restringiría el acceso al crédito para quienes retengan más del 5% de la cosecha y el modo en el que el sector atraviesa la crisis derivada de la pandemia del Covid-19. A continuación se transcribe la nota:

“La urgencia del Estado por hacerse de dólares frescos en plena pandemia, la necesidad de financiar el creciente gasto surgido de una crisis sanitaria que pronto se transformó también en crisis económica, llevaron a que el Gobierno tomara decisiones de impacto directo sobre el sector agropecuario. La medida de restringir el acceso al crédito para aquellos productores que retengan más del 5% de la cosecha de soja fue la gota que rebalsó el vaso.

Meses antes se había tensado ya la relación cuando el Ejecutivo incrementó en tres puntos las retenciones a las exportaciones, normativa que disparó la rápida protesta del campo. Ahora que el productor saca cuentas con vistas a la próxima campaña, recibe el golpe del Banco Central.

Hay en esto una cuestión de escalas y el Gobierno lo sabe. En general, el productor chico no se queda con stock de granos, al menos no con más del 5%. Y si lo hace, sus argumentos lindan con la subsistencia más que con la especulación. Así lo entiende el presidente de la Federación Agraria Argentina, Carlos Achetoni.

-Hay una situación de tensión entre el sector agropecuario y el Gobierno. ¿Cuál es su punto de vista?

-Nosotros nos manifestamos al respecto y estamos en desacuerdo. Principalmente el primer impacto de molestia, más allá de la medida de restringir el financiamiento para los que no liquiden, es que no es lo mismo que un pequeño productor de 500 toneladas se quede con el 5% a que uno de 50 mil tenga el 5% en su poder. Lo segundo a tener en cuenta es que el productor pequeño y mediano no lo usa como método especulativo el tener granos en su poder, sino que sin tener que trasladarlo es la moneda fuerte que tiene para acompañar el proceso de pagar compromisos, de producción o familiares. Es una cosa lógica que lo haga así, es lo más procedente. Al momento del compromiso lo vende y lo convierte en moneda de pago. No por eso debe ser una herramienta de exclusión de los ingresos a las posibilidades financieras. El financiamiento debe estar al servicio de la producción.

-El Gobierno estableció devoluciones de las retenciones a los pequeños productores, y la línea de crédito también parece apuntar a ese grupo. ¿Hay una intención de dividir al sector?

-No lo creo. No lo percibo. Nos están tratando a todos igual con esta medida. El que más ha podido tomar esos créditos es el que estaba un poco mejor y por ahí no lo necesitaba. Es decir, el que estaba más capitalizado. El productor que nosotros representamos no accedió al crédito porque no le daba la carpeta, el flujo de fondos, los requisitos o porque no llegó a término.

-¿Es homogénea la Mesa de Enlace frente al Gobierno?

-Estamos bien. El impacto de que un pequeño productor quede afuera del financiamiento nos molesta de manera directa más a nosotros, que representamos a los pequeños, pero la medida restrictiva en definitiva molesta a todos por igual.

-¿El principal problema pasa por el tipo de cambio o hay otros a considerar?

-El acceso al financiamiento es uno de los grandes problemas que tenemos. La comercialización y la llegada más directa, no en los commodities pero sí en las economías regionales, es algo a resolver. Hay un gran desfasaje entre la producción y el consumo en la góndola. Hay una gran distorsión, no queda nada de rentabilidad en manos del productor. Eso también perjudica al consumidor, es una situación bastante difícil porque puede ocurrir que el producto no llegue.

-¿Y qué análisis hace sobre la multiplicidad de dólares en el mercado?

-La dualidad entre lo que vendemos y lo que es el valor del dólar o una inflación de los insumos y de la vida misma, eso es preocupante. El costo de vida se ha incrementado fuertemente. Al medirlo, y las únicas actividades protagonistas son los alimentos, la medición acusa una inflación que no es la real. El dólar al tener esa dualidad complica mucho, tanto en la exportación de la producción de la Pampa Húmeda como aquellos que comparten las ventas entre el consumo interno y la exportación, es decir en las economías regionales. Cuando se exporta se vende con un dólar que no es el mismo que el oficial cuando se deducen las retenciones.

FRUTAS

-Usted desarrolla su actividad empresarial en el rubro frutícola. ¿Cómo trabajan en este contexto de pandemia?

-Ha sido todo bastante complejo. Por otro lado la inserción externa se ha ido ralentizando por la cuarentena. En producciones básicas como vino y lácteos al estar los hoteles y restaurantes cerrados nos hemos visto perjudicados. Ha caído mucho el consumo.

-¿Cierran los precios para las economías regionales?

-Por el momento algunos números están dando. Producciones como manzanas y peras, de pepitas, tienen un lapso de conserva en frío con un periodo de ubicación importante. Si tocamos septiembre u octubre sin haber una buena ubicación se complica. En las manos del productor por ahí el juego de la posición dominante puede hacer que los precios tengan algún abuso. Lo procesado y que espera distribución está en tiempos normales de insertarse. Ojalá mercados potenciales como Brasil sigan firmes y tengan un consumo normal.

-Dada la menor escala del productor nucleado en la Federación Agraria, ¿qué es lo que más les preocupa de cara al futuro?

-A todos nos tiene preocupados lo que ocurra con la reestructuración de la deuda, si vamos o no al default. De eso van a depender mucho las posibilidades de política de desarrollo económico e inserción que se puedan ensayar y si vamos a tener atraso cambiario, una dualidad muy asimétrica como el oficial y el blue. Eso tiene preocupado a la mayoría. También es importante que haya financiamiento, que se genere la devolución de la compensación de segmentación de retenciones y que se forme un fondo de estímulo a las economías regionales. Es necesario no sólo para el productor sino también para contener el empleo”.

Fuente: Diario La Prensa