[Audio] El Campo con Rostro y Corazón de Mujer: una crónica acerca de la inequidad de género

Romina Colina, estudiante de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Información y Comunicación de la Universidad de la República, y en cumplimiento de las obligaciones inherentes a su carrera, publicó un informe en el que el tema central fue la mujer rural del departamento de Canelones.

Su trabajo lleva por título “El campo con rostro y corazón de mujer”, y en él se incluyen entrevistas a referentes de organizaciones de mujeres rurales del departamento, en donde narran su peripecia de vida. Buena parte de las entrevistadas son referentes de las entidades de base Comisión Nacional de Fomento Rural. La publicación también proporciona una serie datos sobre este colectivo, que permiten dar contexto a la crónica de las historias y la lucha por la equidad de género de cada una de las mujeres entrevistadas.

Este trabajo visibiliza las inequidades que hoy persisten en la sociedad y la lucha de las mujeres por ser reconocidas, y pone en la agenda pública “su vida, su trabajo, sus problemas, sus necesidades y sus metas”.

Según se afirma en la publicación, “las mujeres que viven en el medio rural enfrentan inequidades por el género, son víctimas por sus condiciones económicas, sociales y por su aislada ubicación territorial. Ejemplo de perseverancia, trabajan la tierra y plantan el alimento para miles de personas. Muchas de ellas han visto sus cosechas totalmente perdidas, producto de fuertes tormentas, que en 30 minutos acaban con su trabajo de todo un año, les duele pero vuelven a empezar. El aporte que hacen no siempre es visible, ni bien reconocido. Más allá de ser productivas y buenas gestoras en su labor, sufren de pobreza, no disponen del mismo acceso a la tierra como sus pares masculinos, no son justamente remuneradas, no obtienen puestos de dirigencia, ni acceso al crédito, entre otros factores. Tampoco disfrutan de un acceso equitativo a servicios públicos, como la educación, la asistencia sanitaria, ni a infraestructuras, como el agua y saneamiento”.

En lo que refiere a cifras concretas, “un estudio realizado por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP, dependiente de Presidencia de la República) revela que los varones tienen categoría de peón mientras que el 24% de las mujeres son clasificadas en la categoría ‘otros’. Las actividades que desarrollan son el manejo de animales, su atención sanitaria y labores de cosecha y postcosecha; las actividades de mayor capacitación y especialización están reservadas para los hombres”

Asimismo, se sostiene en la publicación que “las mujeres realizan el 94% del trabajo doméstico, el 87% de las compras y gestiones del hogar y el 70% de las tareas de cuidado de niños y dependientes. La contribución femenina es casi 16 veces superior a la masculina en relación al trabajo doméstico, siete veces en las compras y gestiones y 2,3 en el cuidado de niños. Participen o no del trabajo productivo del predio o actividades remuneradas fuera del mismo, son las que se encargan del trabajo no remunerado necesario para la reproducción social y biológica de sus hogares”.

“En Canelones, el 43.8% de la población rural es femenina, representando el 4.5% de la población femenina del país y el 24% de la población total”, se afirma en este trabajo. La autora consideró varias fuentes a la hora de obtener y cotejar cifras, entre las que se cuentan la OPP, del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) del Ministerio de Economía y Finanzas; y de la Agencia de Desarrollo Rural de la Intendencia de Canelones.

Romina Colina anunció que está trabajando en la realización de un trabajo de similares características, pero que tendrá alcance nacional, concluyendo que “las historias de vida de estas mujeres podrían enseñarnos a todos a ser más perseverantes, a valorar y a tener más empatía por los demás”.

Entrevista a Romina Colina


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El campo con rostro y corazón de mujer