Por falta de apoyo a agricultores familiares Paraguay pierde USD 50 millones mensuales
“La crisis provocada por el nuevo coronavirus (Covid-19) exterioriza un problema de larga data poco abordado, que ubica al país en una posición bastante incomoda. La mayoría de la población enfrenta grandes dificultades para el acceso sostenido a cantidades suficientes de alimentos, agravada por las medidas sanitarias de aislamiento social decretada a fin de evitar la propagación de la pandemia”, inicia el secretario general de la ONAC, Gabino Medina, en una reflexión sobre la complicada situación que atraviesa el país a nivel general y manifiesta que existe la tendencia del aumento de la crisis por falta de apoyo a agricultores familiares.
“El país importa anualmente productos alimenticios por un valor superior a USD 600 millones. Esta cifra corresponde a los productos que ingresan legalmente, pero se calcula que una cantidad aun mayor entra al mercado local por contrabando y con anuencia de algunos funcionarios corruptos. En la imaginación colectiva existe la creencia de que importamos solamente productos frutihortícolas entre tomate, locote, papa y zanahoria, en realidad no es así porque Paraguay solo es autosuficiente en la producción de banana y mandioca. Es una situación preocupante a consecuencias de la falta de interés de las autoridades en apoyar a los agricultores nacionales”, puntualizó.
El dirigente considera la situación como incomprensible desde cualquier punto de vista, porque la mayoría de los alimentos importados son variedades ya producidas, adaptadas al suelo y a las condiciones climáticas. “El gobierno debe tener en cuenta si no se cambia la tendencia de importar en vez de producir la situación va de mal a peor. Paraguay tiene múltiples potencialidades y ventajas para producir como suelo fértil, no sucede catástrofes naturales y una población joven; solo que falta facilitar el acceso a tecnologías, infraestructuras y asistencia técnica a los agricultores familiares. El hambre es una realidad de muchas familias paraguayas; que no se debe atribuir a la crisis del Covid-19, que es una agravante del problema, pero siempre existió en el país”, subrayó.
En la misma línea, agrega que la importación masiva de productos alimenticios tiene consecuencias en lo económico, político y social. “La AFC es uno de los sectores que emplea grandes cantidades de mano de obra directa e indirecta. Mayor importación de alimentos significa fuga de capital; que implica menos inversión en la agricultura; menos fuentes de trabajo y aumento de los precios a los consumidores. Finalmente genera un efecto dominó, que tiene grandes influencias sobre el sistema económico. Los índices considerados por ejemplo en la medición de la situación económica de un país son el desempleo y el precio de la canasta básica familiar”, recalcó.
Afirma que entre enero y abril de este año, Paraguay importó alimentos por USD 162 millones. “Vale destacar que el Covid-19 no tiene mucha influencia en el valor de la importación de alimentos, ya que en 2019 en el mismo periodo se compró desde afuera por USD 158 millones”, detalló.


