Productores de la agricultura familiar piden acelerar la implementación del Plan de Reactivación del Sector Productivo

El Estado Plurinacional de Bolivia tiene una deuda histórica con los productores de la agricultura familiar campesina indígena originaria e intercultural, y hoy más que nunca, que ni la pandemia COVID-19 freno su trabajo para proveer de alimentos, a la población, arriesgando su vida y de sus familias, en este contexto exigen al gobierno y a la Asamblea Legislativa Plurinacional acelerar la implementación del Plan Nacional de Rehabilitación para el Sector Agropecuario, a objeto de resolver problemas urgentes como mercados y comercialización, facilitar el acceso real a créditos, generando mecanismos y productos que permitan la creación de garantías alternativas para este sector establecidos en la Ley 393 de Servicios Financieros, además del registro de la agricultura familiar con participación de del gobierno en todos sus niveles y las organizaciones productivas y sociales.

“Si bien el Decreto Supremo No.4272 del Programa Nacional de Reactivación del Empleo creó el Fondo de Reactivación Económica – FORE para financiar parcialmente la reprogramación de créditos este también sirve para  garantizar los fondos de créditos requeridos por los productores de la agricultura familiar en todos sus niveles, producción de alimentos, artesanías, turismo solidario comunitario, metal mecánica, orfebrería, madera y prestación de servicios, no debemos olvidar que nuestro trabajo es integral, por ello su esencia de la generación de empleos masivos”, afirmó el presidente de la Coordinadora de Integración de Organizaciones Económicas Campesinas de Bolivia (CIOEC BOLIVIA), Rene Rojas.

“La Estrategia Nacional de la Agricultura Familiar es parte del Plan de Reactivación en el que participamos más de una centena de instituciones, ONGs, cooperación internacional, organizaciones sociales y productivas, quienes construimos políticas de Estado y no sólo de Gobierno, en este contexto pedimos al poder ejecutivo y legislativo que extremen todos sus esfuerzos para asegurar los recursos económicos suficientes que garanticen el fortalecimiento de estas unidades productivas de la agricultura familiar que son más de 2 millones de agricultores de 787.540 Unidades Agropecuarias Productivas (UPAs) de las 861.608 que existen en el Bolivia, de lo contrario de puede producir un gran desastre económico para el país afectando principalmente a los sectores más vulnerables del país”, destacó.

Finalizo, trasmitiendo el sentir de los productores, que esperan que el Poder Legislativo y Ejecutivo aúnen sus esfuerzos para beneficio de este sector y de Bolivia en su conjunto.