Gobierno y privados apuestan a revalorizar el enoturismo como actividad complementaria

El Ministerio de Turismo (MINTUR) y el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INAVI) presentaron su estrategia Reactivación de “Enoturismo Uruguay”, y del Programa de Acción 2020 de la Asociación de Turismo Enológico del Uruguay (ATEU).

El evento contó con la participación del ministro de Turismo, Germán Cardoso; el director General de Secretaría, Ignacio Curbelo; el director Nacional de Turismo, Martín Pérez Banchero; y el presidente de INAVI, enólogo Ricardo Cabrera.

Ambas instituciones renovaron su compromiso en la tarea de posicionamiento del turismo en bodega como producto turístico, buscando consolidar al enoturismo como una unidad de negocio complementaria a la productiva que beneficie a los empresarios y a los destinos. De esta manera, además, se logra se diversifica y descentraliza la oferta turística del país.

La presentación giró en torno a dos ejes temáticos, por un lado lo relativo al retorno responsable a la actividad, que exige la adopción de medidas tendientes a establecer condiciones de seguridad sanitaria. Por otro lado, se dio a conocer una propuesta interinstitucional para la reactivación del “Enoturismo Uruguay” estableciendo líneas de acción para el fortalecimiento y la promoción de esta modalidad de turismo.

Entre estas líneas de acción se anunció la construcción de una marca sectorial y la presentación de una campaña publicitaria de la Asociación de Enoturismo del Uruguay (ATEU).

El presidente de INAVI, enólogo Ricardo Cabrera, destacó la increíble capacidad de las bodegas de adaptación a la crisis. “Con sus establecimientos cerrados y gran parte del circuito gastronómico sin funcionar al 100%, han buscado la forma de llevar la experiencia de sus vinos a los consumidores, desarrollando sus canales digitales y sus sistemas de entrega, y hasta mostrando sus instalaciones a través de un celular”.

Sin embargo, advirtió, al enoturismo no le alcanza con mostrarse a distancia, “necesita del visitante para hacer de esa visita una experiencia única y llena de sentido. Porque una vez que una persona conoció una bodega, recorrió sus viñedos, conoció a sus dueños, conversó con el enólogo y probó todo lo que había para probar, cuando abre una botella, su paladar se llena de historia”.

El presidente de INAVI señaló que “llegó la hora de conquistar a los turistas uruguayos y decirles que acá tienen todo lo que buscan cuando salen del país: buenos paisajes, buena gastronomía, grandes historias y unos vinos increíbles”.

El ministro de Turismo, Germán Cardoso, destacó la relevancia que tendrá el enoturismo en la reactivación de la actividad turística y celebró el trabajo conjunto que vienen realizando MINTUR e INAVI. “Estos posicionamientos de nuestras bodegas nos llenan de orgullo y nos confirman que vale la pena fortalecer nuestras marcas, identidades y fundamentalmente que los uruguayos debemos aprender a valorar más nuestros productos para asociarlos a nuestras identidades y a partir de eso darles un fuerte impulso”, enfatizó.

Alejandra Cabrera, referente de turismo enológico del Ministerio de Turismo, y Laura Nervi, responsable del área de Asesoría Técnica y Enoturismo de INAVI, remarcaron la importancia del trabajo interinstitucional para promover, fortalecer y revalorizar el enoturismo como unidad de negocio.

De acuerdo a datos publicados por el INAVI, son 41 las bodegas que se dedican al enoturismo, entre as que se cuentan desde empresas familiares hasta las de mayor porte a nivel nacional. Según el organismo rector de la actividad se encuentran 15 bodegas en Canelones; ocho en Montevideo; otras tantas en Colonia; cuatro en San José; el mismo número en Maldonado; y dos en Rivera.

El concepto
“Enoturismo Uruguay” es un concepto que engloba un conjunto de actividades que, más allá de la visita a una bodega, no se limita a conocer el vino sino a conocer a través del vino.
Comprende actividades relacionadas con el vino y su cultura, acercando al turista a las zonas de producción. Se complementa con la oferta de otros servicios como alojamiento, gastronomía y el conjunto de actividades recreativas de índole histórico – cultural, de naturaleza, salud, etc. de la zona a visitar con el vino como hilo conductor.

El INAVI
El Instituto Nacional de Vitivinicultura es el organismo rector de la toda la actividad vitivinícola del país.

Es dirigido por un directorio de 8 miembros, integrado por tres delegados del Poder Ejecutivo designados por el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca, entre quienes se encuentran el presidente y vicepresidente; el Ministerio de Industria Energía y Minería, y el Ministerio de Economía y Finanzas; cinco representantes de los productores del sector viticultor y bodeguero o vitivinicultor.

El organismo ejecuta la política vitivinícola, y cuenta con la posibilidad de asesorar, diagramar y pautar el desarrollo económico del proceso industrial desde su inicio, la etapa de producción y las subsiguientes.

El régimen jurídico tiende al control del proceso productivo, regulando volumen y calidad, así como al desarrollo del proceso industrial. Asimismo, cumple un rol trascendente en la promoción, desarrollo e investigación de la actividad vitivinícola.

Además de los cometidos asignados por ley, INAVI tiene la función de asesorar al Poder Ejecutivo en forma preceptiva y fiscalizar el cumplimiento de las normas que se dicten en materia vitivinícola.

FUENTE: En base a información del INAVI