Por más atención, respeto y políticas públicas para la preservación y existencia con dignidad de las comunidades indígenas latinas en este Día Internacional de los Pueblos Indígenas

La historia de nuestra América del Sur está estrechamente relacionada con la de los pueblos indígenas, que son los verdaderos pueblos originarios de esta tierra. Lamentablemente la vida e historia de miles de estas tribus que han vivido en nuestros países durante cientos, incluso miles de años, ha estado marcada por la violencia y la explotación producto de terribles procesos de colonización. Y vergonzosamente, esta historia se sigue repitiendo en algunos países, donde existen comunidades indígenas perseguidas por los agroindustriales en disputas territoriales, y en muchas ocasiones sufren persecución incluso por parte de gobiernos que deberían estar haciendo una labor de preservación social y cultural, y reparación histórica con estas comunidades, pero siguen reforzando esta persecución buscando menoscabar los territorios indígenas y los derechos humanos de estas personas.

El 9 de agosto de 1995, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, como una fecha para resaltar la importancia de que los gobiernos ofrezcan condiciones dignas de existencia a los pueblos indígenas de todo el planeta, especialmente en lo que respecta a la autodeterminación de sus condiciones de vida y culturales, y la garantía básica de los derechos humanos.

Durante cientos de años, muchas comunidades indígenas han luchado con valentía para garantizar la supervivencia y la resiliencia de sus pueblos y culturas. COPROFAM busca contribuir a esta lucha, conociendo y llevando las demandas de estas comunidades a espacios de discusión y decisión política locales, regionales e internacionales, a través de propuestas de políticas públicas que posibiliten y apoyen la práctica de la agricultura familiar en sus territorios para la subsistencia y la generación de ingresos para familias indígenas, campesinas y agricultores familiares.

La COPROFAM también exalta la fuerza de los pueblos indígenas y el cuidado que tienen en relación a la naturaleza, lección que debe ser aprendida por toda la sociedad, porque si incorporamos esta conciencia y las prácticas sostenibles que practican los pueblos indígenas, estaremos más cerca de cumplir de las metas desarrollo sustentable del planeta que pone a la ONU en su agenda. 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible.