La FDCP de Puno demanda al gobierno la creación del fondo Ayni para atender a 130 mil productores excluidos del FAE Agrícola
La Federación Departamental de Campesinos de Puno, FDCP, demandó al gobierno la creación de lo que han denominado Fondo Ayni de Reciprocidad Campesina, para atender las necesidades de nos 130 mil productores de la agricultura familiar y campesina que han sido excluidos del fondo FAE Agrícola.
Así lo demanda la FDCP, base de la Confederación Campesina del Perú, CCP, a través de un comunicado en el que sustentan su propuesta de creación de este fondo para que el cual propone que se destinen unos 100 millones de soles como recursos especiales no reembolsables que sirvan para la campaña agrícola de los productores que disponen de menos de tres hectáreas.
La propuesta de la FDCP se sustenta en que en el actual escenario de pandemia de Covid-19, estas familias productoras, en medio de todas sus dificultades no han paralizado la producción de alimentos para abastecer los mercados nacionales, y a pesar de ello, han sido excluidos del denominado FAE Agrícola que solo atiende a productores que disponen de más de 20 hectáreas.
El comunicado de la FDCP señala que este fondo es para gasto productivo, no asistencial, pues en el campo no hay desempleo abierto. “Quien no trabaja no come, los campesinos somos ciudadanos y productores y gestionamos nuestros recursos naturales en condiciones de exclusión. Es un fondo que permitirá recíprocamente la producción de alimentos para la región y alejar el fantasma del hambre que ya está presente en la mesa de los más pobres de la patria”, remarcan.
Agrega que “Este Fondo de reciprocidad puede ser una oportunidad de comunicación y acercamiento entre el campo y la ciudad, promoviendo la integración al sistema financiero de los productores y acabar con el mito de la informalidad donde hay productores excluidos hasta del propio Ministerio de Agricultura”.

El secretario general de la FDCP, Julián Paucar Huarca, sostiene que esta propuesta se planteó, debido a que las medidas económicas como los bonos y el FAE Agrícola, no benefician a las comunidades alto andinas de Puno, Cusco Huancavelica y Apurímac, cuyo capital ha tenido que ser utilizado durante el aislamiento social por la pandemia.


