A raíz de esos anuncios, el presidente de Federación Agraria Argentina, Carlos Achetoni, realizó declaraciones a la prensa y señaló: “Todo indica que estamos ante medidas pensando en el cortísimo plazo, que no solucionan problemas de fondo (inflación, falta de competitividad). Cada vez que en el pasado hemos tenido restricciones sobre el dólar los problemas se han apilado y aumentado en lugar de resolverse. Esto en un contexto de inflación alta, aunque algo menor que en 2019, no hace más que dilatar los problemas cambiarios al futuro, pero al no resolverlos, afecta por supuesto al presente por incertidumbre y la falta de confianza. Lamentamos además que una vez más las cuestiones cambiarias y financieras estén por sobre un debate sincero sobre la economía real: como producir más, como generar más empleo, como formalizar la economía, como exportar más, como recuperarnos de la difícil situación en que estamos.”
Luego añadió: “También preocupa que mayores restricciones cambiarias se anuncien junto al ingreso al Congreso de la Nación el proyecto de ley de presupuesto 2021, que debería guiar y ordenar la recuperación económica, y todo indica que, una vez más quedara desactualizado a poco de andar.”
“Entonces, aunque en principio no se trata de una medida sobre nuestro sector, no hay dudas de que va a tener consecuencias profundas para nosotros, los pequeños y medianos productores, que tenemos muchos de nuestros gastos en insumos dolarizados y luego le vendemos mayormente al sector interno, que está tremendamente castigado por la crisis económica que se profundizó con los efectos del Covid-19”, dijo el federado.
Y finalizó: “Se sigue transitando el camino restrictivo. Apelando a los cepos y a las prohibiciones directas o indirectas, que siempre han fracasado. La aceleración en el precio del dólar real y la inestabilidad que se constata permanentemente, y las consecuentes restricciones, son producto de la gran incertidumbre que existe en relación con el rumbo del país y la falta de certezas y de seguridades. Todo esto atenta contra las posibilidades e intenciones de inversiones, lo cual afecta fuertemente nuestra economía. Realmente considero que, tanto el presupuesto nacional como en la proyección de las producciones agrícolas y la inversión, se debería contar con previsibilidad y seguridad jurídica, que descomprima todas las especulaciones que surgen y que realmente no conducen a nada bueno al país y a los argentinos”.
Al día siguiente, la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias, que integra FAA, Coninagro, Sociedad Rural y Confederaciones Rurales Argentinas, emitió el siguiente comunicado, aludiendo a las medidas:
“Desde la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias (CEEA) insistimos en la necesidad de generar un horizonte de certidumbre para la inversión y la generación de empleo, por eso una vez más queremos advertir sobre las consecuencias negativas que las nuevas medidas dictadas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) generaran sobre la producción agropecuaria y la economía argentina en general.
Como hemos dicho en varias oportunidades, la confianza y la previsibilidad son condiciones necesarias para la inversión, son la llave para la creación de empleo y la recuperación económica que requiere nuestro país, y más aún en este contexto particularmente difícil, agravado, además, por la pandemia y la consecuente crisis sanitaria.
Las medidas publicadas en el Boletín Oficial crean nuevas limitaciones que terminaran afectando los precios que reciben los productores agropecuarios, producciones regionales y pymes de todo el país, sumando nuevos riesgos a la operatoria, al limitar la posibilidad de poder contar con el financiamiento adecuado que se requieren para concretar las operaciones de comercio exterior, a través de la prefinanciación de exportaciones.
También alertamos sobre los aumentos de precios de los principales insumos estratégicos, a causa de los mayores costos asociados con las medidas que impulsa a los importadores a reestructurar las deudas comerciales con sus proveedores, a partir de la restricción en el acceso al dólar oficial para que las empresas puedan pagar sus deudas comerciales.
La experiencia histórica nos demuestra que, cada vez que existieron restricciones cambiarias a las importaciones, como las que se anunciaron en estos días, los precios de los insumos estratégicos aumentaron en dólares. Impulsándonos a tener que pagar dichos insumos más caros que los productores de otros países, perdiendo competitividad en un momento en el que contexto internacional será notablemente más competitivo y restrictivo.
Paradójicamente, las medidas adoptadas por el BCRA, sumadas a las desafortunadas declaraciones públicas de sus funcionarios y las señales emitidas en las últimas horas, lejos de generar un clima favorable a la inversión y la confianza, solo producen más incertidumbre y preocupación a los productores que están iniciando la siembra de la cosecha gruesa con grandes restricciones en el movimiento, muy condicionada por la volatilidad de los mercados y alta incertidumbre en materia climática”.