Compra colectiva de insumos: “el principio de un largo camino que transitaremos juntos”

El presidente de la Cooperativa Nacional de Façoneros de Pollos Unidos (Conafpu), Daniel Pereyra, afirmó que “es responsabilidad de los productores juntarse para buscar las soluciones a los problemas del sector”, refiriéndose a la alianza estratégica lograda entre esta organización y seis entidades del sistema de fomento rural, en tanto socias de Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR), las sociedades de Fomento Rural Tapia; San Jacinto; San Bautista; Santa Rosa; Los Arenales; y Migues.

Esta alianza tiene por objeto reducir los costos productivos a través de la compra colectiva de insumos, que en el correr de 2020 tuvieron un notorio incremento a consecuencia de varios factores, entre ellos, la fuerte devaluación del peso uruguayo frente al dólar registrada en los primeros meses de 2020.

La cotización del dólar es determinante en la fijación del precio de la mayor parte de los insumos necesarios para llevar adelante el proceso productivo de la agricultura familiar, y por ende, en la fluctuación del costo productivo. Por otra parte, una porción importante de lo producido por la producción familiar se destina al mercado interno, que paga en pesos, a precios que no acompañan el incremento de la cotización de la moneda norteamericana, y condicionados por la pérdida de poder adquisitivo de los sectores mayoritarios de la población.

Tanto las SFR involucradas en esta iniciativa como la Conafpu han incursionado de una forma u otra y ajustándose a la realidad organizativa de cada una de ellas, en la apertura de nuevos canales de comercialización; en el agregado de valor a sus productos; y a la venta colectiva. Capitalizando sus experiencias particulares, decidieron avanzar en la creación de un sistema de compras colectivas, que le ha reportado tangibles beneficios económicos a los socios de las entidades participantes y a las propias organizaciones.

Hasta el momento ya concretaron cuatro compras, dos de ración animal; una de fertilizantes; y una de semilas. La participación de las SFR en cada una de las compras ha sido diferente, según la necesidad de sus asociados.

La operativa para cada compra pasa, en primer lugar, por determinar cuál es el insumo que se necesita según el ciclo productivo y cuánto demandan los socios de las organizaciones. Una vez definido el insumo que se adquirirá y el volumen de la compra, se invita a los potenciales proveedores a participar de una licitación.

La apertura de las ofertas en el día y la hora fijada abre una instancia de análisis de las propuestas comerciales, que culmina con la adjudicación correspondiente. Se confirma con el oferente ganador de la licitación el lugar, fecha y condiciones de la entrega del producto, y cada organización participante de la compra levanta y distribuye entre sus asociados los insumos solicitados.

Al precio de compra se le adiciona un 3%, que se vuelca a las arcas de las organizaciones participantes de la compra, para solventar sus costos de funcionamiento.

Esta modalidad de compra ha permitido que los productores participantes pagaran menos por el insumo comprado que si lo hubieran adquirido en forma individual, incluso comprándolo al mismo proveedor. El porcentaje de ahorro depende del insumo comprado y de las lógicas de mercado. La mayor diferencia se obtuvo en la compra de raciones para suplementar animales, que en promedio, significó un ahorro promedio del orden del 35%.

Los fertilizantes y semillas, productos que generalmente se comercializan con menor margen para el proveedor, aunque el ahorro fue menor, el promedio rondó el 10%.

Yanina Curbelo, presidenta de la SFR Los Arenales, destacó que esta iniciativa “es un gran éxito, una gran ayuda para los productores, en estos tiempos tan difíciles que nos toca atravesar”. La dirigente gremial recordó la sequía que afectó buena parte del país, pero que tuvo mayor intensidad en la zona de influencia de las entidades que participan de la iniciativa. Curbelo agregó que esta es la primera vez que la SFR Los Arenales participa de una compra colectiva, y “nuestros asociados están súper conformes y muy contentos”.

La apuesta es a consolidar este mecanismo de compra conjunta como una herramienta que permita mejorar la economía de los productores familiares, e integrar más organizaciones, lo que redundaría en consolidar compras más importantes y de esta manera, incrementar los beneficios para los involucrados. Para Curbelo, éste es “el principio de un largo camino que transitaremos juntos”.

Entrevista a Yanina Curbelo

 

Según Daniel Pereyra, a partir de esta experiencia surgen “ideas a montones”. Entre ellas, en un futuro tal vez “se pueda buscar mecanismos para comercializar todos juntos, o presentarse varias SFR” para obtener financiamiento para ejecutar un proyecto conjunto.

El Presidente de Conafpu narró que el camino transitado no estuvo exento de dificultades, pero que gracias a la organización y el diálogo se lograron superar los problemas. Entre los problemas recordó que hubo algún productor que una vez realizada la adjudicación desistió de su compra porque no le gustaba la marca; o el caso de un vendedor de fertilizantes que logró evadir los controles de la organización e inscribió su pedido, con el propósito de desestabilizar el mecanismo, aunque una vez detectada la maniobra, se pudo corregir.

Pereyra fue categórico al afirmar que “no es tan fácil, no es decir se juntaron las SFR y compraron ración, o compraron fertilizante. Es todo un ejercicio de discusiones, de vaya y venga. Yo les decía, que no se desanimen porque de trabajo, es este ejercicio que te hace salir adelante. El camino está por ahí”.

Generar organización “es responsabilidad de los productores”, afirmó Pereyra. “No te va a juntar ni las Mesas de Desarrollo Rural, un político, ni nadie. Hay que tener conciencia de clase, de pertenencia a la Producción Familiar”, concluyó Pereyra.

Entrevista a Daniel Pereyra

 

Joaquín Estévez, responsable de la firma que ganó la licitación de fertilizantes, manifestó que esta experiencia “nos favorece a todos, y más que nada a los productores”, agregando que “se trabajó muy bien, salió todo muy rápido. Se organizaron muy bien”.

Más allá del poco ahorro que lograron los productores en la compra de fertilizante, Estévez evaluó que lo más importante es que los productores confirmaron que “están preparados para salir a comprar en conjunto”, e ir por otros insumos en los que la diferencia pueda ser mayor. El mensaje del proveedor a los productores respecto al uso de la herramienta de la compra colectiva fue claro: “los incentivo a que lo sigan haciendo”.