La soja se expandió sobre 41.600 fincas con menos de 20 hectáreas a 2.020 y amenaza otras 4.428 este año

En Paraguay, el avance del monocultivo, principalmente de la soja, representa una amenaza a la producción, provisión, disponibilidad y acceso sostenido en cantidad suficiente a alimentos de la población, puesto que influye en los precios al consumidor con forme a la ley de la oferta y de la demanda del mercado. En el año 2.020, la producción de la oleaginosa en el país fue de 10.250.800 toneladas del total de 3.631.000 hectáreas plantadas, con un rendimiento promedio aproximado de 2.823 kilos por hectárea, que ubica al Paraguay en el sexto lugar en el ranking de mayores productores a nivel mundial.

En la campaña de año pasado, 832.849 hectáreas de soja fueron plantadas en fincas con menos de 20 hectáreas, que representa el 23% del total del área sembrada en el país, abarcando un total de 41.600 pequeñas propiedades, con forme a los datos disponibles en el informe “Panorama del Mercado Mundial y Regional de la Soja” del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), publicado en marzo del 2.021. El estudio fue elaborado por la Dirección General de Planificación (DGP) y la Dirección de Estudios Agroeconómicos (DEA) del MAG.

El objetivo principal del estudio del MAG es contribuir a presentar una visión clara de la situación de esta oleaginosa en el contexto internacional y las perspectivas para los diferentes actores que participan en la cadena de suministro de este renglón agrícola, que arrojó resultado como: en 2.020 fueron exportadas 6.600.000 toneladas, lo cual generó un ingreso de USD 3.246.000.000, siendo el principal destino la Argentina, con alrededor del 76% del total exportado. Otros países importantes para la exportación son Brasil y Rusia, con el 11,6% y 9,4%, respectivamente, que sitúa al país como cuarto como mayor exportador en el mundo.

La previsión para el año 2.021 realizada por el informe es el incremento de la producción de la soja en el país, con una estimación cifrada en 10.500.000 toneladas, un aumento de 250.000 toneladas. A raíz del análisis realizado, teniendo en cuenta el rendimiento promedio por hectárea en la última campaña, el área plantada de la soja debe aumentar en 88.558 hectáreas aproximadamente para alcanzar la meta de la producción, comprometiendo otras 4.428 fincas menores de 20 hectáreas, que son la base proveedora de alimentos para la población paraguaya.