Comisión de Tierra y Colonización de CNFR impulsa agenda de una enorme riqueza

Según informó Ramón Gutiérrez, integrante de la Comisión de Tierra y Colonización de Comisión Nacional de Fomento Rural, en la última reunión de este colectivo, se abordaron un conjunto de temas relacionados, por un lado, con el Instituto Nacional de Colonización (INC), y por otro, con la coyuntura y el mercado de tierras en el Uruguay, consolidando “una agenda de enorme riqueza”.

Gutiérrez destacó que se hizo un repaso de los temas tratados en la reunión anterior y se abrió un espacio de expresión de inquietudes de los delegados, en la que cada uno expuso las principales preocupaciones constatadas en territorio y en cada organización, para ir “incluyendo esos temas en la agenda de trabajo”. El referente gremial explicó que se trata de transformar temas puntuales y concretos en asuntos colectivos, que pueden convertirse en propuestas de gestión institucional del INC o de política de tierras, más allá del ámbito de competencia directa de este organismo.

Asimismo, señaló que “en definitiva, este ejercicio es parte del trabajo de la Comisión de Tierras y Colonización”, tratando de que este grupo “puede ser un instrumento de soporte y respaldo también para atender las necesidades concretas de las entidades de base de CNFR y de los colonos”.

En este sentido, se repasó un planteo de la Sociedad de Fomento Rural Unión de Viticultores de Villa Rodríguez; el grado de implementación y cobertura de los apoyos implementados para paliar los efectos de la sequía en las colonias del INC; el proceso de adjudicación de dos fracciones en el departamento de Salto, que deja algunas dudas; la necesidad de acceso a un campo colectivo para la producción de forraje planteada por una organización del departamento de Colonia; la necesidad de que se estudie un caso de relevo generacional en un predio con una base de endeudamiento importante y analizar de qué manera el Plan de Estabilidad Lechera puede dar respuesta a esta situación; asuntos relacionados con la tasación de las mejoras en las fracciones del INC y cómo se pueden clarificar y unificar criterios; entre otros.

En un marco más general, algunos de los temas relevantes abordados en esta reunión fueron la fijación del precio de la renta de las fracciones del INC a partir de la canasta de arrendamiento; situaciones de subarrendamiento que puedan suceder en algunas colonias; y la compra y adjudicación de fracciones de pequeña superficie en el Area Metropolitana -un asunto relevante para la producción granjera- y la necesidad de generar instrumentos que permitan a este segmento de productores resolver problemas de escala o aprovechar oportunidades.

El tema presupuestal también fue puesto a consideración, en el entendido que a partir de la aprobación de la Ley de Presupuesto Nacional a fines del 2020, hubo una reducción de los recursos para el funcionamiento del INC. En paralelo, expresó Gutiérrez, los fondos recaudados por la aplicación de algunos impuestos que por ley deben destinarse a la función colonizadora y a la compra de tierras en particular, hoy están siendo retenidos por el gobierno central y por lo tanto, no se asignan al INC. Esta circunstancia demandará un fuerte trabajo gremial, sostuvo.

Gutiérrez también informó acerca de la propuesta de que el INC facilite el acceso digital a cada colono al sistema informático del organismo, permitiendo de esta manera el acceso remoto a los expedientes en trámite y hacer el seguimiento de su situación económica. Además, se refirió a las Colonias Estratégicas, y a la necesidad de conocer las definiciones del INC al respecto y de participar en esas definiciones, qué recursos se van a destinar a esas colonias, y el tipo de acciones que se van a emprender.

En resumen, el referente de la Comisión de Tierra y Colonización de CNFR evaluó que “la agenda da cuenta de una enorme riqueza en el abanico de trabajo que tenemos por delante, y del artesanato que tenemos que hacer para ir priorizando puntos”.

En cuanto a los temas de coyuntura, se repasó y se niveló información en torno a la posición de CNFR planteada en su momento en las comisiones parlamentarias de las cámaras de Diputados y Senadores , cuando se le dio trámite parlamentario al Proyecto de Ley de Urgente Consideración (PLUC). Este proyecto, luego devenido en ley, contiene dos artículos vinculados al INC, que por un lado, desafectan a entre 100.000 y 140.000 hectáreas a lo dispuesto en la Ley de Colonización (11.029), posibilitando que puedan venderse a particulares o empresas que no tienen perfil de colono; y por otro, la introducción de excepciones a los requisitos que debe cumplir un aspirante a tierras del INC para calificar como colono.

Aunque CNFR no está participando como organización de la campaña de recolección de firmas para someter a 135 artículos de la LUC a un referéndum en el que los ciudadanos deberán optar por derogarlos o no, “lo importante era tomar conocimiento de lo que está sobre la mesa, que la LUC contiene estos dos artículos, cuáles han sido las críticas de nuestra gremial a estos dos artículos, y que luego, cada persona resuelva cómo se comporta” respecto a la iniciativa ciudadana, sostuvo Gutiérrez.

Entre los temas pendientes a tratar quedó el vinculado al mercado de tierras, que se abordará en una próxima instancia, en base al último informe del MAGP sobre arrendamiento de tierras en 2020, un documento del propio MGAP en el que se analiza el acceso a tierras por parte de Sociedades Anónimas en los últimos 15 años, y el artículo incluido en el libro “Los de arriba – Estudios sobre la riqueza en Uruguay” (ver artículo Disminuye el número de contratos de arrendamiento de tierras, pero crece la superficie arrendada).

En base a esa información “empezaremos también a rumiar qué es lo que pasa con la tierra en el Uruguay, que tiene que ver con lo estructural, con la intención de poder profundizar sobre esta discusión y comprender cómo la concentración y la extranjerización de la tierra alteran o determinan el devenir de nuestra producción familiar y de nuestras organizaciones”, que son los fenómenos que han explicado el dinamismo del mercado de tierras en los últimos 20 años”, y que más preocupan a CNFR, concluyó Ramón Gutiérrez.