Federados rechazaron el llamado “Plan ganadero” que impulsa el gobierno y exigieron poner urgente en agenda pública un plan integral que evite la sangría que desaparece 5000 productores por año
En el marco de las actividades por el 109° aniversario de la entidad, el Consejo Directivo Central (CDC) de FAA sesionó de manera virtual la jornada del 19 de agosto. Asistieron directores de todo el país, que reiteraron la necesidad de que el Gobierno nacional reabra totalmente las exportaciones de carne vacuna, pero también remarcaron que se debe poner urgente en agenda pública el Plan de Desarrollo Integral propuesto por la FAA. “Sólo así se podrán resolver de manera sostenida las verdaderas demandas que afectan gravemente a las economías regionales, a la actividad tambera, a las carnes alternativas, y al sector agrícola de granos”, dijeron y añadieron que “es incoherente la iniciativa del Plan Ganadero lanzado por el gobierno, mientras estén las exportaciones cerradas”. A continuación, reproducimos el texto emitido por el CDC:
“Necesitamos políticas públicas urgente, porque constatamos permanentemente más bajas de productores y los primeros en caer somos los pequeños y medianos. Y esa sangría de 5000 productores por año se sostiene, mientras pasan los gobiernos de distintos signos políticos.
Por eso hemos presentado una propuesta de diálogo con políticas concretas para la agricultura familiar. Lo hicimos ante FIDA y FAO y se lo presentamos al gobierno de nuestro país, pidiéndole que avance en ejes que son la llave para dar respuesta a la situación de los productores más chicos. Ellos son: el acceso al financiamiento, la comercialización de productos a través de circuitos cortos, compras públicas del Estado para abastecimiento de hospitales, escuelas etc; o mediante la creación de una plataforma virtual para tener llegada directa y evitar las distorsiones de precios. También pedimos que se conforme un Banco de Tierras que trabaje seriamente (como lo hacen en Uruguay) para permitir el acceso a ese bien, permitiendo que ingresen al sistema productivo actores que no pueden hacerlo, para poder desarrollarse y no que terminen en manos del mercado inmobiliario donde luego se usa para comprar y vender tierras.
Como ha venido reiterando en este CDC frente al plan ganadero que impulsa el gobierno, seguimos rechazando totalmente esa iniciativa. Es inviable mientras no haya una decisión firme de reestablecer en su totalidad las exportaciones de carnes. Desde FAA hemos mantenido el diálogo para lograrlo, insistiendole a los funcionarios que se reabran las exportaciones, se garantice el abastecimiento interno y se resguarden los mercados internacionales.
Asimismo, han coincidido en el rechazo a estas medidas de cierre de exportaciones los gobernadores de distintas provincias como Corrientes, Chaco, San Luis, Córdoba y Santa Fe. Esto sucedió en reuniones en las que todos destacaron que la buena performance y el impulso que venía teniendo la ganadería se han visto cercenados por esta medida.
Los gobernadores coincidieron también en que tenemos de tener la potencialidad ganadera que necesitamos, por la carne vacuna y por las carnes alternativas. Muchos han hecho pedidos expresos y agradecemos esa voluntad. Además, nos han expresado que el gobierno central toma medidas que afectan a las provincias y nos somete a decisiones inapropiadas. Por eso necesitamos que se retrotraigan las medidas.
Desde el CDC nos sumamos al consenso generalizado expresado también en una reciente reunión de la cadena, que dijo que ‘la medida del gobierno hemos perdido todos’. Porque es así. Nos perjudicamos los productores porque bajó el precio de la hacienda; los frigoríficos porque debieron restringir su potencialidad de trabajo con suspensiones y despidos laborales; el consumidor que no vio reflejado en góndola el precio de la carne que consume, afectado su poder adquisitivo por la inflación creciente y la pérdida del poder adquisitivo. Pero fundamentalmente, entendemos que perdió la Argentina. Porque se ha dejado de percibir ingresos de divisas de alrededor de 300 millones de dólares hasta el momento, recursos que creemos que hubiese permitido hacer un plan para reintegrarles el IVA a los sectores carenciados y haberlo podido ampliar a una clase media devastada en su economía.
Por eso daremos batalla para revertir esta situación y esperamos que podamos encauzarla como se debe.
Por eso exigimos que el Plan Integral de Desarrollo Integral esté en agenda urgente del gobierno nacional, porque a veces parece que somos los grandes ganadores, lo cual no es cierto.
Porque cuando padecemos sequías o heladas seguimos sin contar con una ley de emergencia adecuada para quienes invertimos y arriesgamos, porque la que existe tiene fondos que responden a cuándo el dólar estaba $3,80. Claramente necesitamos fondos adecuados para esa Ley, con un seguro multirriesgo para quienes invertimos, con las herramientas necesarias para que puedan continuar en la actividad cuando se tiene un traspié. Porque eso evitaría que haya personas sin trabajo que vayan a engrosar los conurbanos en busca de otro destino, complejizando más la realidad del país y sumando más pobreza.
Finalmente, reafirmamos que continuaremos defendiendo la soberanía tecnológica argentina al rechazar cualquier intento legislativo de avanzar en expropiación o sesión de tierras que pertenezcan al INTA, como sucedió en Catamarca y Salta. Creemos firmemente que esas tierras deben ser utilizadas para la investigación, la extensión y la sinergia virtuosa con la actividad de los productores, y no deben ser un foco de especulación inmobiliaria que algunos ya han querido impulsar con proyectos en el Congreso que, gracias al fuerte rechazo mediático impulsado por esta entidad, los gremios y trabajadores del INTA se han podido desnudar frente a la sociedad y frenar provisoriamente estos avasallamientos políticos.


