Esther, una autodidacta campesina emprendedora elabora la torta más rica de Caazapá, gracias al curso de Sinafocal

Antecedentes

La visión que tiene la Organización Nacional Campesina (ONAC) sobre un asentamiento campesino es que debe ser autosuficiente para la sostenibilidad económica con el transcurso del tiempo, no solo en la producción y provisión de alimentos, mas también debe disponer de manos de obras calificadas para ofrecer bienes y servicios, ya sea en forma personal o a través de empresas familiares a fin de responder a las necesidades de emergencia y satisfacer las demandas de la población, para desarrollar un sistema de mercado solidario en la comunidad. Para llegar a este nivel es necesario que la población campesina tenga acceso a la educación de formación profesional.

En Paraguay, existen varis instituciones estatales o subvencionadas instituidas con el fin de brindar formación profesional, como el Sistema Nacional de Formación y Capacitación Laboral (Sinafocal), dependiente del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, que fue creado con el objetivo de velar por la prestación de oportunidades de formación y capacitación en sus diversas modalidades, con el propósito de preparar y mejorar la calificación de los beneficiarios que requiera el país en todos los niveles ocupacionales y que la oferta de bienes y servicios sea competitiva y adecuada a un proceso de modernización y de reestructuración económica del Estado.

El Sinafocal se crea el 26 de diciembre del 2.000, por Ley Nº 1.652/00 para promover una reforma y modernización de las áreas y servicios del Estado vinculados con la enseñanza Técnico-Profesional y la Capacitación Laboral, para acompañar el proceso de reestructuración económica y productiva encarada por el gobierno, así como los desafíos que dicha propuesta representa en materia de productividad, capacitación para el empleo y formación del capital humano para dar respuestas adecuadas a las necesidades permanentes de cualificación de las actividades económicas, potenciando así una mayor competitividad de la economía del país.

Si bien existían las políticas de formación profesional, pero estaban destinadas a la población urbana que trabajan en relación de dependencia, como obreros asalariados del sector público y privado, excluyendo a la población rural de la posibilidad acceder a una educación técnica. La situación dio un giro tras la emisión por el Poder Ejecutivo del Decreto Nº 5442/15 que incluye como beneficiario del Sinafocal a los pequeños productores rurales y a los indígenas, dando así la posibilidad a la población campesina en general acceder a una formación tecnificada a través de los cursos de capacitación ofrecida por la institución.

Llegada de los Cursos de Capacitación de Sinafocal a las comunidades campesinas

A nivel nacional, la ONAC esta afiliada y forma parte de la Central Nacional de Trabajadores (CNT) como sector de la Agricultura Familiar Campesina. La CNT tiene representación en el órgano rector de Sinafocal, que es el encargado de evaluar los proyectos elevados por la Secretaría Técnica del Sinafocal, conforme los objetivos de establecer los mecanismos de certificación de las competencias de los trabajadores, proporcionando la búsqueda y entrega de información pertinente a los actores sociales, fomentando el estímulo a la capacitación en las empresas y la acción subsidiaria del Estado, para asegurar la igualdad de oportunidades formativas a través de los programas públicos de formación.

Cabe resaltar que en 2.014 antes de la inclusión de agricultores e indígenas entre los beneficiarios de los programas de formación técnica del gobierno, la ONAC en forma conjunta con la CNT lograron la proeza de trasladar a las comunidades rurales la realización de los cursos de formación técnica del gobierno para beneficiar a trabajadores/as del campo, pero no reunían los perfiles necesarios para responder a las necesidades de la población campesina, mas bien son capacitaciones orientadas a calificar la mano de obra según las necesidades de las empresas y conforme a la demanda del mercado laboral. No tiene la finalidad de formar a personas para iniciar un pequeño emprendimiento a cuenta propia, sino formar a personas para trabajar en relación de dependencia.

A inicios del año 2.016, con la modificación de la norma rectora del Sinafocal, impulsó a la ONAC a presentar a través de la CNT un proyecto a la institución de manera a trasladar la realización de los cursos de formación con enfoque al emprendedurismo en las comunidades rurales del país, al fin de posibilitar a la población campesina a desarrollar un proceso de empoderamiento que permita mejorar su nivel de calidad de vida. El planteamiento se resume en emplear la educación técnica en innovación en la producción y emprendedurismo como estrategia de lucha contra la pobreza en el ámbito rural.

La propuesta inicialmente no fue bien recibida y enfrentó ciertas resistencias de parte del gobierno, con la excusa de inviabilidad del proyecto. Trasladar los cursos a zonas distantes de las grandes poblaciones implica un gran desafío de logísticas a la institución además de aumentar considerablemente el costo también no responden a las necesidades de las empresas, que necesitan manos de obras calificadas en la ciudad. Un dictamen basado desde el punto de vista económica no puede socavar un derecho adquirido. Tras un largo periodo de negociaciones, finalmente la CNT firmó un acuerdo con el Sinafocal para realizar los cursos en comunidades campesinas indicadas por la ONAC.

El curso de capacitación en el Asentamiento Corralito San Miguel

Desde entonces, la ONAC en forma conjunta con la CNT en cada convocatoria realizada por el Sinafocal presentan una serie de proyectos y logran la aprobación por la institución el desarrollo de varios cursos a trabajadores/as del campo y de la ciudad, con forme a las necesidades de cada sector de la población.  En el ámbito rural tiene el objetivo de elevar la capacidad individual de cada participante para añadir un valor agregado a la familia y a la comunidad, de modo a obtener mayores posibilidades de mejorar sus condiciones de vida en forma individual y colectivamente, creando así un entorno favorable para iniciar un emprendimiento y desarrollar un sistema de mercado circular.

A mediados del año 2.019, el Asentamiento Corralito San Miguel, ubicada en el distrito de Moisés Bertoni, departamento de Caazapá, donde residen más de 100 familias campesinas, es incluida entre las propuestas presentada por ONAC-CNT al Sinafocal para recibir un curso de capacitación en Panadería y Confitería, especialidad seleccionada entre varias opciones por los propios pobladores del asentamiento; según expresaron con miras principalmente a favorecer la economía y mejorar la alimentación familiar mediante la elaboración y acceso a panificados de mayor calidad a menor costo.

Cabe resaltar que la comunidad se encuentra distante unos 40 kilómetros de la ciudad de Moisés Bertoni, con camino de difícil acceso debido a las características geológica de la región. El asentamiento y la mayor parte del distrito de Moisés Bertoni está asentado sobre el área de influencia de los humedales del rio Tebikuary, donde sobresalen los suelos del tipo arenoso y arcilloso. En cada lluvia los pobladores de las comunidades rurales quedan prácticamente aislados ante la dificultad de transitar por los caminos de la zona, imposibilitando así la llegada de productos de primera necesidad de la canasta básica en las colonias durante los días lluviosos.

El curso se inició en el asentamiento en los primeros días del noviembre de 2.019.  En total, 32 personas fueron beneficiadas por el curso, la mayoría jóvenes. Un acontecimiento de gran relevancia para la comunidad, ya que era la primera vez que personas adultas acuden a una sala de clase para recibir una educación técnica, además de la participación de un hombre para aprender actividades relacionadas con la cocina. Un trabajo en Paraguay todavía muy estereotipada como exclusiva de las mujeres, impulsando así a romper con los paradigmas sociales sexistas y promoviendo la igualdad de género en comunidades rurales.

Historia de vida de una guapa campesina y emprendedora

Esther Ledesma, es su nombre. Una joven de 34 años, quien reside en el Asentamiento Corralito San Miguel, miembro de una familia de la Agricultura Familiar Campesina compuesta por siete mujeres y un varón. Creció en medio de las dificultades propias de la población rural de la región y dedicó gran parte de su vida a trabajos en los cultivos de la chacra y al cuidado de los animales domésticos, al igual que sus padres, hermanas/o y a las demás personas de la comunidad. A pesar del gran sacrificio que implica, a la noble labor de producir alimentos asociada al estilo de vida saludable y tranquila en el campo no está dispuesta a renunciar.

El punto de inflexión en la vida llega a todas personas y a pesar de su determinación Esther no fue la excepción. Tal vez movida por la esperanza, el destino, fe o la desesperación, en un determinado momento decidió probar otras alternativas en busca de acceder a mejores condiciones de vida como salir a trabajar en las grandes ciudades y llegó hasta emigrar a otros países de la región, con forme a sus palabras «fue impulsada por el instinto natural del ser humano de buscar soluciones a las necesidades más elementales de la vida en otros aires y con otras iniciativas cuando comprende que en su hábitat natural existen pocas posibilidades de alcanzar una estabilidad que necesita».

Al llegar a las grandes ciudades, el mundo se le vino abajo al descubrir que las realidades eran totalmente distintas a la idealizada en su mente a través de las enseñanzas recibidas en la escuela y colegio, donde se inculcan a los jóvenes que el progreso y la buena vida se alcanza saliendo del campo y agrega «el sistema educativo moldea a los estudiantes para cuando termine la secundaria tenga ganas de salir corriendo del campo. Los materiales escolares de mi época siempre mostraban las ciudades como grandes centros de desarrollo donde no existe pobreza y enseñan que permanecer en el campo significa estar condenado a vivir en la miseria».

En la ciudad no estaba tan mal pero también no vivía tan bien: había sacrificado la libertad en nombre del bienestar, por esta razón pensaba en la posibilidad de volver a sus orígenes «a la vida de antes que era mejor y no lo sabía cuándo salió del lugar». Además, han transcurrido algunos tiempos desde entonces, pero todavía se encontraba lejos de lograr que había salido a buscar: la estabilidad financiera. Durante una visita a sus padres, su visión de emprendedora hizo comprender que el entorno estaba experimentando grandes transformaciones y ofrece muchas oportunidades.

Donde otras ven problema, una emprendedora ve oportunidad

Autodidacta y creativa en las artes culinarias como toda campesina paraguaya, Esther es una apasionada por la confitería en general, una rama de la cocina donde puede aplicar toda su creatividad a experimentar con los sabores para crear diversas clases de cosas dulces. Mezclar los colores para elaborar varios tipos y diseños de decoraciones que se puede combinar con la temática de las celebraciones. Sus creaciones que hacía en forma desinteresada como hobby para encuentros o cumpleaños de familiares y amigos, pero nada tenía que envidiar a productos de las grandes pastelerías especializadas en el ramo.

En 2.017, cerca de cumplir diez años desde su partida del Asentamiento Corralito San Miguel decidió que llegó el momento de regresar al lugar donde nació. A pesar de los grandes cambios de los paradigmas sociales y mejoras en algunas infraestructuras que permitieron elevar las condiciones de vida de los pobladores. Cuando ella salió el asentamiento tenia una precaria y peligrosa sistema de distribución eléctrica, el edificio de la escuela desmoronando a pedazos y no había acceso con sistema de distribución de agua potable, situación que ha cambiado a su regreso. Una cosa permaneció inalterable con el tiempo y que persiste hasta hoy día. El problema de acceso a la comunidad cuando llueve.

Otros de los cambios que percibió es que en las comunidades rurales de la zona la población había adoptados los hábitos de consumo de la ciudad, tal vez impulsados por el avance de las redes sociales asociado a una relativa facilidad de realizar un viaje a otros lugares, que permitió intercambiar o conocer nuevas formas de organizar encuentros festivos, especialmente las celebraciones de cumpleaños y matrimonios. A pesar de la débil señal de internet en el lugar es suficiente a los pobladores para acceder a las plataformas digitales e interactuar con personas de las ciudades.

El problema radicaba en que en las cercanías no había una persona o una confitería que elabora la estrella principal de una fiesta de cumpleaños o matrimonio: la torta decorada o pastel. Entonces las personas mandaban hacer en la ciudad de Moisés Bertoni, distante a unos 40 kilómetros aumentando considerablemente el costo, que además no garantizaba a los organizadores de un evento tener la torta en el día fijado por la pésima condición del camino. Si llueve no hay posibilidad de ir hasta el pueblo y otro es que el principal medio de traslado en zonas rurales no solo de la región sino del Paraguay es la motocicleta. Camino en mal estado con motocicleta puede ser una combinación fatal para el pastel en un día ty´e raku (mala suerte).

El curso de Sinafocal permitió a Esther acceder a una formación técnica

Tras volver a residir en el asentamiento, Esther Ledesma se dedicó a las labores propias de la chacra mientras para la celebración de cumpleaños o acontecimientos de familiares o amigos cercanos, principalmente de niñas/os, se encargaba de preparar la torta decorada y otros dulces, que se propagó por la región rápidamente de personas a personas. En pocos tiempos, ella comenzó a recibir pedidos o encargo de gente de la comunidad y de personas de otras localidades de la zona para preparar el pastel para los acontecimientos festivos, que en los primeros tiempos elaboraba durante la noche e incluso en los fines de semana para no afectar sus actividades diarios.

Como buena emprendedora y visionaria, al fin de dar impulso a su iniciativa ella inició a utilizar el marketing digital para dar a conocer a posibles consumidores sus creaciones, mediante el uso de las bondades, ventajas y las infinitas posibilidades que ofrecen las redes sociales empleadas de manera adecuada, que resultó en un considerable aumento de la demanda y llegó a un momento donde fue imposible a ella conciliar los trabajos de la chacra con actividades de la confitería. Por otro lado, la repostería empezaba a generar una importante cantidad de ingresos que introdujo una mejora sustancial en la economía familiar.

«En los primeros tiempos el negocio aparentaba avanzar con éxito, pero en realidad dependía mucho de la suerte. Había día que salía todo bien, mas también en otros salía todo mal, que significaba una inmensa perdidas», afirma Esther. La primera impresión que transmite esta afirmación es una total incoherencia, sin embargo, puede tener una explicación lógica. «En el ramo de la repostería, elaboración de panificados y sus derivados empecé en forma autodidacta, sin experiencia alguna, porque me gustaba. Algunas veces me pasaba de las manos con uno u otros ingredientes o en la temperatura del horno, que resultaba en un desastre».

El 14 de noviembre de 2.019, se inició del curso de la Sinafocal en el asentamiento y representó una gran posibilidad a los pobladores de la comunidad de acceder a una formación técnica en la elaboración de panificado y sus derivados, oportunidad que Esther no de dejó escapar. «Gracias a ese curso que llegó en nuestra comunidad pude estudiar y ahora puedo decir que tengo una formación técnica. El curso duro poco, pero las ganas de aprender y salir adelante en el rubro que me apasiona aproveché al máximo durante la duración, que me permitió crecer y llevar adelante mi emprendimiento. Hoy tengo estabilidad que no logré alcanzar en la ciudad ni emigrando a otros países».

Pequeñas acciones, grandes resultados

En esta experiencia de aplicación exitosa de una política que a primera vista no produce grandes expectativas, pero demuestra que los programas de Estado que llega a una comunidad campesina y aplicado en forma correcta genera grandes impactos en el área económica, social y comunitaria, con incidencias positivas sobre la vida de las personas, posibilitando a mujeres y jóvenes rurales iniciar el desarrollo de un proceso de empoderamiento para mejorar sus condiciones de vida en el campo, garantizando de esta manera el arraigo efectivo y sostenible con el paso del tiempo en sus comunidades.

En términos generales, la realización de este curso en el Asentamiento Corralito San Miguel de Moisés Bertoni permitió a la población de una comunidad aislada acceder a una formación técnica en la elaboración de panificados y sus derivados, permitiendo de esta manera una independencia de mercados externos, evitando los abusos de los proveedores intermediarios y garantizando el acceso sostenible a un producto de primera necesidad de consumo familiar, sin depender de la inclemencia climática y además reduciendo considerablemente el costo, posibilitando a los pobladores el ejercicio pleno de la soberanía y seguridad alimentaria.

En caso particular de la protagonista de esta experiencia, permitió a Esther adquirir un conocimiento que elevó el nivel de sus capacidades, que aplica en forma exitosa en su emprendimiento, obteniendo una producción de mejor calidad, aumento en la variedad de los productos ofertados que amplió el mercado a su producción a una mayor cantidad de consumidores. El emprendimiento a pequeña escala permitió a ella a alcanzar la tan anhelada estabilidad con importantes aportes de recursos para la economía familiar, que a pesar de la incidencia negativa de la pandemia sobre el negocio, hoy día representa una mayor parte de los ingresos que obtiene la familia en forma mensual. Otras mujeres rurales también iniciaron emprendimientos similares teniendo ella como ejemplo de empoderamiento.

Esta experiencia para la Organización Nacional Campesina (ONAC) representa grandes resultados, que sirve como fundamento práctico para sostener más allá del diseño teórico las posiciones y planteamiento político sobre el modelo de asentamiento que necesitan las familias campesinas, para un arraigo efectivo en condiciones dignas en las comunidades rurales del Paraguay. Una comunidad autosuficiente en ofertas de servicios técnicos y manos de obras calificadas crea un entorno propicio para la circulación comunitario de los recursos generados en el asentamiento, evitando de esta manera la fuga de capitales e impulsa la inversión, que es la base para el desarrollo de la sociedad contemporánea.