Senadores aprueban pena de 10 años a invasión de supuesta tierra privada y abren la caja de la pandora

Tras una extensa sesión caracterizada por la tensión y el cruce de acusaciones entre legisladores de distintas bancadas, por 29 votos a favor, 13 em contra y tres ausentes, la Cámara de Senadores el pasado jueves 23 de septiembre, contrariando el clamor de defensores de derechos humanos, a las Iglesias (Católica y Evangélicas), organizaciones campesinas y indígenas aprobó la modificación de la legislación penal para criminalizar y elevar la pena privativa de libertad hasta diez años por la reivindicación de supuesta tierra privada. El texto será remitido a la Cámara de Diputados.

El proyecto de ley modifica el artículo 142 de la Ley 3440/2008 del Código Penal Paraguayo, de manera a elevar las penas por tomas de supuestas tierras privadas hasta diez años de cárcel, que tiene como trasfondo la protección de tierras del Estado que fueron entregadas a personas no sujeto de la reforma agraria en forma contraria a la Constitución Nacional, las leyes vigentes y los tratados internacionales a empresarios, narcotraficantes, militares, funcionarios públicos y políticos. Entre los años 1.954 y 2.003 cerca de 8.000.000 hectáreas de tierras fueron adjudicadas en forma irregular, conocida como tierra malhabidas.

El polémico proyecto de ley, que fue presentado por el legislador del Partido Patria Querida (PPQ), Fidel Zavala, y otros legisladores, plantea seis años de prisión en algunos casos y hasta 10 años ante agravantes. Cabe recordar que el propio senador Zavala, con forme a informes de auditorías realizadas por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), se apropió de 115 hectáreas del Parque Nacional Ybycuí, cuyas áreas deben estar protegidas.

Durante la dictadura de Alfredo Stroessner, el Instituto de Bienestar Rural –hoy Indert– adjudicó tierras a personas que no eran sujeto de la reforma agraria, a las que se conoce hoy como tierras malhabidas. Una práctica que siguió en democracia. En esencia, el sujeto de la reforma agraria es la población campesina que no posee tierras o tiene tierras insuficientes. Pero el dictador promovió la repartición de casi 8.000.000 millones de hectáreas a parientes y amigos de su régimen, política a la que se atribuye la profundización de la desigualdad en el acceso a la tierra, que ubica a Paraguay entre los países con mayor desigualdad en el mundo.