En un clima y consumo cambiantes, la Ganadería Familiar mostró ser parte de la solución

Familias productoras ganaderas de diversas regiones de Uruguay que trabajan sobre campo natural recibieron asesoramiento agronómico y veterinario al participar de un proyecto de co-innovación mediante el cual adaptaron buenas prácticas de manejo con enfoque en lo ambiental, reportando además un aumento en sus productividades y pudiendo medir un menor impacto ambiental en sus producciones.

Así quedó de manifiesto tras la presentación de los resultados del proyecto “Co-innovación para la producción resiliente de alimentos en la ganadería familiar sobre campo natural de Uruguay”, identificado asimismo con la denominación “Ganadería Familiar Resiliente”.

Este proyecto fue llevado adelante en forma conjunta por la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR) y el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuaria (INIA) de Uruguay, con financiamiento de la Unión Europea a través del programa Euroclima.

En el marco de la XXXV Reunión Especializada de la Agricultura Familiar del Mercosur, la REAF, se presentaron los resultados de este proyecto que fuera coordinado por  la Ing. Agr. María Eugencia Carriquiry y que abarcara a 52 familias ganaderas de las regiones Sierras del Este y Basalto (norte) de Uruguay. El trabajo incorporó el concepto de co-innovación, entendiéndose por ello la interacción entre la investigación y las necesidades concretas de los productores, alcanzándose las denominadas “Buenas Prácticas Ganaderas en Clave de Cambio Climático”.

En concreto, dado el impacto del Cambio Climático, por ejemplo en el régimen de lluvias y por ende la disponibilidad de pasturas en campos naturales, la resiliencia de los predios mayoritariamente de cría vacuna (producción de terneros y terneras) pasa por una reserva estratégica de verdeos que permitió mantener el nivel de celo en años de déficit hídrico y aumentar la tasa de procreo para las familias.

En la presentación de resultados participaron entre otros Marcio Cándido Álvez, secretario de Agricultura Familiar de Brasil, así como su par de Argentina Miguel Gómez y Mercedes Antía, Sub Directora de Desarrollo Rural del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay. También concurrieron a la sede de la Presidencia de Uruguay algunos de los productores beneficiados directamente y partícipes del proyecto de investigación y práctica. Y claramente también participaron del intercambio ya sea presentando resultados como comentando el proceso miembros de las organizaciones participantes: CNFR e INIA.

Representantes de ocho organizaciones de la Confederación de Organizaciones de Productores Familiares del Mercosur ampliado, la COPROFAM, también tomaron contacto con el resultado del proceso de investigación.

La investigadora María Eugenia Carriquiry señaló que como resultado del trabajo de investigación otras 10 organizaciones ganaderas que hacen parte de Comisión Nacional reuniendo 1500 familias que también se dedican a la cría, podrán escalar el proceso y mejorar sus condiciones de renta y trabajo.

La productora ganadera del departamento de Artigas, norte uruguayo, Mónica Müller, integrante de CNFR, comentó en dialogo con este portal que “somos un grupo de productores ganaderos de cría que nos sentimos privilegiados tras haber participado de este proyecto”. En el caso del grupo de referencia de Mónica, se tratan de nueve predios, seis de ellos liderados por mujeres. “El mayor beneficio que tuvimos fue poder visualizar que si no nos adaptamos, si no innovamos, no va a ser posible enfrentar el cambio climático que está instalado y cada año se hace sentir más”. La productora uruguaya manifestó la voluntad de que el proyecto y sus beneficios para adaptar los manejos dentro de lo establecimientos ganaderos “tenga mayor continuidad en el tiempo, porque consideramos que cada productor, cada predio y cada año –hablando climáticamente- es diferente”.

Por su parte el Vicepresidente de INIA, Walter Baethgen, señaló que en paralelo al cambio climático, en el planeta se desarrolla un profundo viraje en los hábitos de consumo de las poblaciones, en el sentido de mayor conciencia de la huella ambiental de los mismos y la mayor búsqueda de información por parte de los consumidores individuales y también los mercados, volviéndose más exigentes. En tal sentido manifestó que para un país como Uruguay cuya principal fuente de ingreso de divisa externas viene dado por la venta del saldo exportable de productos agropecuarios, contar con validaciones como los del proyecto Ganadería Famliar Resiliente, es crucial.

La presentación de GFR puede verse íntegramente aquí: https://www.facebook.com/coprofammercosur/videos/3733028486922810