Sequía afecta la producción de alimentos y se agrava la crisis alimentaria en Paraguay

Paraguay atraviesa por un largo periodo de escases de lluvias, cuyas consecuencias impacta directamente en la producción, disponibilidad y en los precios de los comestibles de primera necesidad en el mercado interno, agravando de esta manera el acceso sostenido a alimentos en cantidades adecuadas a una gran parte de la población, incluyendo a cerca de 911.000 de niños, niñas y adolescentes que viven en hogares en condiciones de pobreza y más 147.000 que se encuentran en situación de indigencia.

Al respecto, el secretario general de la ONAC, Gabino Medina, declaró que los eventos climáticos afectaron la producción de la Agricultura Familiar Campesina (AFC), el principal sector proveedor de alimentos frescos para el mercado interno y de materias prima para los comestibles procesados. “El sector de la AFC es el más afectado por los fenómenos climatológicos con la perdida de gran parte de la producción. La situación se agravó con las ultimas olas de calor que afectaron el país durante el mes de enero”, subrayó.

La sequía además de afectar la productividad de algunos de los rubros principales para la familia campesina como la mandioca y el maíz, que en determinadas zonas se perdieron totalmente, también impactó significativamente en la producción de carne y sus derivados de los pequeños criadores. “En zonas rurales estamos atravesando por un periodo de escases de agua. Los reservorios destinados para el consumo de los animales están sin ni una gota del liquido vital y el panorama no es nada alentador hasta abril de este año”, precisó.

Las consecuencias de la disminución de la producción ya son sentidas por la población paraguaya, ya que la poca oferta en el mercado provoca la suba de los precios de los alimentos, que es el principal responsable del aumento de 1,5% de la inflación en el primer mes de años, en comparación al mismo periodo del año anterior. “La situación desde cualquier del punto de vista es crítica y como país nos hace retroceder en el combate a la pobreza y agravar la crisis alimentaria, donde más de 1.000.000 de niños, niñas y adolescentes viven en la pobreza y pobreza extrema conforme a los datos del gobierno”, sentenció.