Con nuevos cambios en el Gobierno, a nuestro sector lo siguen denigrando
El mes de agosto en Argentina comenzó signado por modificaciones en la estructura del Estado Nacional, con la asunción de Sergio Massa como ministro de Economía. En este proceso, lamentablemente para nuestro sector, se degradó el ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, otorgándole al área el estatus de secretaría. Tristemente, en un país donde la actividad agropecuaria es central para el desarrollo y el crecimiento nacional, este gesto político hace pensar en las motivaciones que mueven a los funcionarios a tomar estas decisiones que, parecieran, son un paso más en el camino del desconocimiento de nuestras necesidades, así como también de la importancia que merecen las políticas públicas para nuestro sector. Nos parece que se trató de una medida lamentable, mezquina y poco saludable pensando en el futuro de nuestro país.
Así, el gobierno designó como titular de dicha Secretaría a Juan José Bahillo, en un contexto difícil para nuestro sector, un tiempo muy complejo que hace que se viva desazón entre nuestros representados.
Desde el punto de vista político, el cambio de caras en el gabinete sin dudas le ha dado algo de oxígeno a un gobierno que viene por un camino oscilante, plagado de rumores que nos recuerdan al dicho del “pato criollo”, sin una política integral que brinde previsibilidad micro y macroeconómica. Esto último sería necesario para calmar a los mercados hambrientos de las miserias que tenemos como país. Sin embargo, las pocas medidas aplicadas en concreto en nuestro sector no solo no han frenado el avance voraz de los actores más fuertes del mercado sino que, por el contrario, derivaron en que los grupos concentrados se hicieran cada vez más ricos con la contrapartida de millones de personas cada vez más pobres. En el medio de todo esto, el gobierno sigue con su relato, blandiendo la supuesta bandera de la justicia social y tratando de poner debajo de la alfombra una innegable inflación anual que supera los tres dígitos y que nos castiga más duro a los que menos tenemos.
Veremos si los cambios en los ministerios traerán modificaciones en el rumbo de las políticas de este gobierno. Sin dudas, Sergio Massa (como todo funcionario que comienza en un cargo) viene con libreta nueva y nos obliga como institución a recomenzar la acción y el diálogo. Por eso, en este período junto a las entidades que integran la CEEA, hemos tenido una serie de reuniones tanto con él como con sus equipos técnicos. Sabemos que mucho tiempo ha pasado desde que comenzó este gobierno y las políticas que necesitamos no aparecen, pero las nuevas caras nos obligan a acercar propuestas que les sirvan a los productores y al país en su conjunto, tratando de conciliar y dar pasos adelante. En este sentido, pusimos todo nuestro empeño en asistir a los encuentros para tratar que los funcionarios entiendan que medidas cortoplacistas no le sirven a la Nación, que desaprovechan esfuerzos para un fin estanco y que, además, los productores necesitamos otras cosas. Esperamos que este trabajo dé frutos, por el bien de los federados y de todo el país.
Sin dudas, el mes de agosto para todos los federados es sinónimo de festejo. En este 2022 celebramos el 110° Aniversario de la fundación de la Federación Agraria Argentina. Se trata de 110 años de luchas y resiliencia, porque nos fuimos adaptando para hacernos cada vez más fuertes para enfrentar los embates del poder político y económico. En todo este tiempo, como entidad hemos actuado fuertemente guiados por el deseo de continuar el designio de quienes dieron origen a nuestra querida FAA en el hito fundacional que fue el “Grito de Alcorta”. Las banderas de nuestros pioneros de la gran gesta agraria siguen más vivas y firmes que nunca y son blandidas por todos quienes trabajamos por una mejor calidad de vida para las familias de pequeños y medianos productores.
Desgraciadamente, la realidad no es muy favorable para nuestros representados, en un contexto en que la falta de dólares para un Estado que los diluye a medida que ingresan al Banco Central entre emisión y gasto fiscal, la realidad y necesidad que tenemos los pequeños y medianos productores nos interpela en una paradoja sin sentido. Si bien somos generadores de materia prima para el ingreso de divisas, estamos inmersos en un cóctel económico que hace que vendamos en pesos y a dólar oficial, mientras compramos a dólar blue todos nuestros insumos, en un escenario en que el mercado inmobiliario concentrador y voraz se ‘come’ miles de hectáreas cada año de productores de la escala de nuestros representados.
Por eso, creo que es necesario torcer el sentido en el que han operado hasta ahora quienes tienen el manejo de las riendas del país. Tratar de que comprendan que es urgente convertir tanta desesperanza en políticas públicas progresivas direccionadas al desarrollo del interior productivo. Solo así, de la mano de más productores agropecuarios que puedan desarrollarse en condiciones dignas y reglas de juego claras, será posible pensar en un desarrollo integral y en un futuro mejor para todos. Porque como siempre decimos, con nuestro trabajo dinamizamos la vida de los pueblos y así damos vida a esta Argentina. Sin un mejor porvenir para nosotros, todo se oscurece, así que deben cambiar el modo de gobernar.
En este complejo tiempo, quiero destacar algo muy valioso y positivo. Luego de dos años de pandemia, que atravesó a nuestro país y el mundo en general; que derivó en tantas muertes y pérdidas, en un momento tan desolador para tantos de nosotros, se prende una luz y se abre una esperanza al volver a transitar la normalidad. Los federados muy pronto volveremos a vernos las caras. Podremos retomar esos dos días de debate, intercambio y fortalecimiento, personal e institucional que vivimos en cada Congreso Anual Ordinario. Así, los próximos 22 y 23 de septiembre diseñaremos juntos, como siempre hemos hecho, nuestra política de acción gremial para este año que iniciamos como institución, en nuestro 108° Congreso Anual Ordinario. Es tiempo de reencuentro y de elaborar el camino a seguir, por lo que es necesario la participación de todos con el compromiso de siempre.
Por Carlos Achetoni, Presidente de Federación Agraria Argentina


