La CCP rinde homenaje a un infatigable defensor de los derechos humanos ¡Hasta siempre compañero Francisco Soberón!
El viernes 7 de octubre partió el compañero Francisco Soberón Garrido, emblemático e infatigable defensor de los derechos humanos en nuestro país, y deja con su partida no solo un profundo dolor sino un vacío que demandará mucho esfuerzo poder llenar y más aún, seguir sus huellas, el camino que trazó durante toda su vida por hacer que los derechos humanos sean para todos en un país que aún le cuesta entender y asumir su defensa.

Pancho, como cariñosamente lo conocimos, siempre fue un acompañante de nuestra Confederación Campesina del Perú, CCP, asumiendo la defensa de muchos compañeros y compañeras que fueron víctimas de la violación de sus derechos elementales, y contribuyendo al fortalecimiento de nuestro gremio, sobre todo a través del fortalecimiento de capacidades a través de nuestras Escuelas Campesinas.
Por ello, hoy que le ha tocado partir físicamente, la Confederación Campesina del Perú, CCP, le rinde un grande, profundo y sentido homenaje, por todo lo que aportó no solo a la defensa de los derechos humanos, sino también por su compromiso con el campesinado y sus organizaciones quienes siempre lo tendremos presente.
Pancho Soberón, siempre será recordado por ser uno de los primeros activistas en defensa de los derechos humanos, sobre todo en un contexto en que la violencia política se acrecentaba en nuestro país y muchas de sus víctimas eran dirigentes de las organizaciones sociales y campesinas, y no podían lograr justicia ante el desamparo del Estado.

En 1983, junto con otros compañeros decidieron fundar la Asociación Pro Derechos Humanos, APRODEH, que pasó, desde esa época y bajo su dirección, a constituirse en la más importante y emblemática organización de defensa y promoción de los derechos humanos en nuestro país y reconocida internacionalmente.
La labor de Pancho trascendió APRODEH, y años más tarde cuando la situación de los derechos humanos de miles de peruanos se vio afectada por los actores de la violencia política de las organizaciones alzadas en armas y las fuerzas de seguridad del Estado, junto con otras instituciones decidieron fundar en 1985, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, CNDDHH, que se constituyó en la primera institución de referencia en América Latina en la defensa, promoción y educación de los derechos humanos.
Desde APRODEH y la CNDDHH, Pancho pasó a ser protagonista de los más emblemáticos de defensa frente a la violación de los derechos humanos en el Perú, como fue el caso La Cantuta y Barrios Altos, y gracias a esta infatigable labor con los familiares de las víctimas lograron lo que en su momento parecía algo imposible: la extradición, posterior juicio y condena del dictador Alberto Fujimori a 25 años de cárcel por los crímenes cometidos en la Cantuta y Barrios Altos.

Por su infatigable labor, Pancho recibió diferentes reconocimientos internacionales, entre ellos el Premio Letelier-Moffitt, otorgado por el Center for Justice and Accountability; y la Mención Especial del Premio Internacional de Derechos Humanos de la República Francesa.
Aunque más allá de estos merecidos premios, tal vez el reconocimiento más grande que se lleva Pancho Soberón es el cariño y el amor de tantos miles y miles de peruanos, muchos de los cuales acudieron a agradecerle en el velatorio que se llevó a cabo en el Lugar de la Memora y en la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.
Desde la CCP, le decimos…¡¡¡Hasta siempre compañero Pancho Soberón, siempre vivirás en el recuerdo del campesinado peruano!!!


