CCP alerta sobre la agudización de la crisis alimentaria y plantea alternativas frente a la escasez de fertilizantes

La crisis alimentaria que amenaza no solo al Perú sino a muchos países del mundo empieza a agudizarse con riesgo de hambruna por diversos factores, entre ellos, la falta de fertilizantes como la urea cuyo desabastecimiento y altos precios se han acentuado por la guerra entre Rusia y Ucrania.

Víctor Torres, experto en temas agrarios

Sin embargo, esta difícil situación que acrecienta la vulnerabilidad alimentaria de más de la mitad de la población de América Latina, puede constituir una gran oportunidad para avanzar en el abonamiento y fertilización orgánica, lo cual también contribuiría a mitigar las consecuencias negativas del cambio climática que afecta al planeta y en especial a países como el Perú.

Así lo sostuvo Víctor Torres Lozada, asesor e integrante del equipo técnico de la Confederación Campesina del Perú, CCP, organización que ha planteado una serie de medidas alternativas para poder superar la crisis alimentaria, así como la escasez de los fertilizantes nitrogenados como la urea que está afectado a los productores nacionales.

Torres Lozada, quien es especialista en políticas agrarias, señala que la agricultura familiar que abastece a los mercados de las grandes ciudades es dependiente del uso de agroquímicos. Por ello, estima que, por los altos precios de los fertilizantes y el desabastecimiento, por lo menos habrá una disminución del 40 por ciento de las áreas sembradas, con lo cual habrá menos producción de alimentos.

El experto agrario remarcó que, tomando en cuenta estos aspectos, la situación podría agravarse más aún si se toma en cuenta que es poco probable que uno de los factores que genera la escasez de fertilizantes como es la guerra en Ucrania, concluya a corto plazo pues se estima que este conflicto se extienda hasta el próximo año 2023.

En tal sentido, Víctor Torres remarcó que el país tiene la gran oportunidad de avanzar en el abonamiento orgánico, que generaría impactos en mejorar el ambiente dotando a los suelos agrícolas con abonos orgánicos que ayudan a disminuir los riesgos de degradación y depredación, así como a mejorar la retención de humedad.

Otro elemento favorable es el hecho de que la producción agroecológica permitirá la producción de alimentos orgánicos que ayuden a mejorar el sistema inmune de los seres humanos y reducir la presencia de actividades cuyo origen está en el consumo de alimentos afectados por agroquímicos, remarcó Víctor Torres.