Una situación climática que se agrava  y complica aún más a los productores federados

Diría que octubre ha sido para los federados un mes signado fuertemente por una saludable “vuelta a la normalidad”. Con esto me refiero a que luego de bastante tiempo en que las restricciones impuestas por el Covid-19, pero también las limitaciones económicas que marcaron a nuestra entidad, no nos permitieron llevar adelante una actividad gremial como hubiéramos querido. Afortunadamente, la pandemia mermó y eso habilitó a que podamos volver a vernos las caras, ya sin barbijos… a reunirnos, ya sin distancia… y (lo más importante) a multiplicar la posibilidad de, como conducción, recorrer nuestro país escuchando en primera persona las necesidades y problemas, pero también las alegrías y las anécdotas de los federados.

Quienes asumimos una nueva etapa en el comité de acción gremial de FAA decidimos ampliar y federalizar lo máximo posible nuestra gestión, para representar cada día mejor a todos los productores del país. Así, el 12 de octubre estuvimos presentes en la reunión de la filial General Arenales del Distrito 7 en la localidad de Arribeños, donde se abordó la situación de la producción de cerdos en la zona y las dificultades que genera la sequía entre los productores. El 14 participamos del encuentro del Distrito 5, en Arroyo Cabral (Córdoba), donde además de abordar la agenda de los productores de la zona se resolvió solicitar audiencia al ministro provincial, Sergio Busso, para plantearle las medidas que necesitan los federados cordobeses. Luego, el 17, llegamos a Embajador Martini para sumarnos al Consejo de Delegados del Distrito 8, La Pampa. Allí analizamos la difícil situación que viven los federados, consecuencia de la falta de lluvias, la presión impositiva y el panorama político que atraviesa el país. Finalmente, se propuso gestionar créditos blandos, adecuados a la emergencia que vive la provincia. El 19 estuvimos en Huerta Grande, Córdoba, para analizar las dificultades de los productores de Punilla, que no son consecuencia sólo de la cuestión climática sino también padecen falta de alimento para animales, problemas para acceder a la titularidad de la tierra, difícil acceso a canales de comercialización, altos costos de vacunación y la problemática falta de financiamiento acorde al rango de productores federados. El 25 fuimos parte de la reunión del distrito 6 en Bigand, donde por supuesto se abordó la preocupación existente por la grave sequía que afecta a la zona, que afectará los cultivos tradicionales (principalmente en trigo) y los atrasos por falta de humedad para la siembra de maíz. También se habló sobre las dificultades en el cumplimiento de los contratos de trigo, con la estimación de que no habrá los rindes suficientes. Finalmente, el 29 asistimos a la reunión del Consejo Delegado Regional del Distrito 9, en Bragado, en la que la sequía y las afectaciones por el clima y la presión impositiva, fueron cuestiones centrales abordadas.

En síntesis, en la recorrida gremial que hemos hecho en esta primera etapa, así como también se ratifica en los informes que nos elevan directores de otras zonas como Ayacucho y Formosa, el denominador común ha sido la alarma existente entre los productores por la sequía y las consecuencias que ésta traerá, lo cual se profundizó con el hecho de que en muchos lugares hubo otras inclemencias climáticas, como heladas o granizos, que complicaron o directamente hicieron perder las cosechas. Por eso, el 22 de octubre emitimos un comunicado de prensa en que decíamos que necesitábamos respuestas y soluciones, que como país continuamos con un fondo de emergencia absolutamente devaluado, más allá de los múltiples anuncios oficiales de que lo actualizarían, y sin seguro multirriesgo ni ninguna otra política integral y profunda que establezca procedimientos ante los cada vez más frecuentes problemas climáticos que nos impactan. En esa ocasión, propusimos que se dejara de cobrarles a los productores anticipo de ganancias que no existirán y que se piense en cómo se los podía ayudar. Dijimos: “El tiempo se agotó y no queremos ni podemos seguir luchando solos contra la naturaleza, para que luego la política siga pagando su fiesta eterna con los magros resultados de nuestra producción y nuestro enorme esfuerzo”.

Cabe recordar que habíamos empezado el mes de octubre con la noticia de que en el proyecto de ley de presupuesto para 2023, el gobierno había incorporado en un artículo (el 95°) la prórroga hasta el 31 de diciembre de ese año de la delegación de facultades del Congreso al Ejecutivo para modificar las alícuotas de las retenciones. Ese día dimos a conocer un comunicado en repudio ante ese intento, “por la salud de la democracia y los principios republicanos”. Más tarde, ratificamos nuestra posición en otra declaración en conjunto con la Comisión de Enlace, en la que expresamos que debía respetarse la Constitución y cada Poder, ejercer su rol. Más tarde, luego del tratamiento en plenarias de Comisiones de la Cámara de Diputados, el dictamen de mayoría que se llevaría al recinto continuó incorporando ese artículo. El 24 de octubre, enviamos notas a los 257 diputados que integran ese cuerpo, pidiéndoles que no aprobaran ese tema y, también, que comenzaran a debatir sobre los temas que nos interesan a los productores, en especial los vinculados con la actualización del fondo de emergencia y otras alternativas para hacer frente a tantas dificultades que nos apremian, en especial a los pequeños y medianos. Finalmente, luego de muchísimas horas de Sesión, el 27 de octubre a la mañana los diputados del oficialismo accedieron a quitar del tratamiento ese artículo, que fue también cuestionado por legisladores de otros partidos políticos, luego de lo cual finalmente se sancionó el presupuesto en la Cámara, sin esa prórroga. Desde FAA volvimos a enviar carta a todos los diputados, agradeciendo que hubieran escuchado nuestro pedido y reiterando las urgencias, que a nuestro entender deben abordarse en el Parlamento.

Este mes, además, recibimos en la sede central de FAA al subsecretario de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional de la Nación, Luis Contigiani, quien nos interiorizó sobre el Programa Nacional de Agregado de Valor para Cooperativas Agroindustriales “CoopAr”, dirigido a Cooperativas Agroindustriales de todo el país. En el encuentro, desde FAA hicimos énfasis en la necesidad de abordar políticas públicas para las economías regionales y los pequeños y medianos productores. En este sentido también, el 13, asistimos a un encuentro con el secretario de Agricultura y Ganadería de la Nación, Juan José Bahillo en el que dialogamos sobre las medidas tendientes a apoyar a los pequeños productores de soja y maíz, luego de lo que fue el dólar soja. Solicitamos que se revean algunas de las condiciones propuestas por el gobierno, para que se puedan incorporar más productores a esos beneficios. Dije ese día: “En principio, se trataría de una mejora sustancial para quienes queden incluidos en el programa; sin embargo, pedimos que se revean algunas cuestiones, para poder permitir que alcance a la mayor cantidad posible de pequeños productores, evitando algunas distorsiones. Además, solicitamos que se realice alguna corrección que permita incluir también entre los posibles beneficiarios a los productores tamberos. Finalmente, pedimos que luego de esa puesta en marcha podamos continuar con la agenda de trabajo a la que ya se comprometieron, para buscar soluciones para los productores de las economías regionales”. Lamentablemente, días más tarde anunciaron la implementación de las medidas, sin incorporar esos cambios.

Asimismo, el 5 y 6 de octubre, a través de nuestra secretaria de Igualdad de Género y Oportunidades, Marta Aicardi, participamos del Consejo Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, en las instalaciones del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Allí, luego de abordar la implementación de los programas y la planificación estratégica de las Mesas de Desarrollo Productivo, los presentes coincidimos en la necesidad de la reglamentación de la Ley 27.118 de Reparación Histórica de la Agricultura Familiar que permita la construcción de una Nueva Ruralidad Argentina. Esperamos que finalmente se pueda lograr este avance.

El mes además incluyó varias fechas especiales para nuestro sector: el día del mutualismo, el de los trabajadores rurales y el de la mujer rural (fecha que conmemoramos con un video realizado con la participación de mujeres federadas de todo el país, así como también con un artículo de opinión de Andrea Sarnari, nuestra flamante secretaria gremial, en recuerdo a María Robotti, y en ella a todas las “marías”, mujeres anónimas que tanto hacen por sus familias y sus emprendimientos).

Pero, sin dudas, un día central de octubre para nosotros fue y seguirá siendo el 5, cuando recordamos el cobarde asesinato a manos de sicarios de nuestro mártir Francisco Netri. Este año, en el homenaje que rendimos en el Paseo de los Ilustres del Cementerio el Salvador de Rosario, recordamos los 106 años de ese dramático día haciendo hincapié en el rol clave de Netri en nuestra fundación, en aquellos días en que los colonos debían organizarse para lograr sus objetivos, pero también a lo largo de toda nuestra historia como entidad. Porque sus principios y sus valores siguen vivos y firmes en todos los federados del país. En ese acto, dije: “Este año tuvimos el congreso después de la pandemia y vimos las fibras de Francisco Netri acompañado en esos días difíciles, quizás de con desencuentros, pero donde primó la cordura y el respeto por nuestra entidad. Vamos a seguir manteniendo sus ideales, con los que fundó y hasta dio su vida por la Federación Agraria y por todos los pequeños y medianos productores del país. Quisieron truncar esa defensa asesinándolo, pero lo único que hicieron fue fortalecer su legado. Y cada traspié que tenemos en la entidad, nos fortalece para poder seguir y defender a tantos productores con tantísimas necesidades. Que es lo que a Netri, con sus hermanos lo movilizó a protestar con la gente por sus derechos y que sean reconocidos”. Quiero terminar este editorial con esas palabras, continuemos unidos, a lo largo y ancho del país, gritando por lo que nos corresponde, por lo que necesitamos y por lo que llevamos 110 años luchando.