Alto al asesinato de compatriotas: a 17 se eleva el número víctimas por la represión en Juliaca, Puno

Pese a las promesas que hizo recientemente la presidenta Dina Boluarte de que ya no habría más muertos por las protestas que piden su renuncia, el cierre del Congreso y nuevas elecciones, este lunes 9 de enero la represión de las fuerzas armadas y policiales siguió asesinando a más compatriotas. Según la Defensoría del Pueblo, a 17 se eleva el número de muertes que se registraron en las protestas en Juliaca, en la región Puno.

En lo que muchos han calificado como una masacre, este es el más alto número de víctimas que se produce en un solo día de protestas; víctimas en su gran mayoría que han caído producto de los disparos que armas de fuego de las fuerzas armadas y policiales, al amparo del estado de emergencia decretado en el mes de diciembre por Dina Boluarte, quien dice hasta ahora no entender las razones de la protesta ciudadana que se produce desde el pasado mes de diciembre.

Desde que se iniciaron las protestas ciudadanas, el pasado 7 de diciembre, día del fallido intento de golpe de Pedro Castillo, y de la vacancia aprobada al caballazo por el Congreso de la República, se han producido un total de 45 personas asesinadas por las fuerzas armadas y policiales en las regiones de Apurímac, Ayacucho, Arequipa, La Libertad y Puno.

Hay que remarcar que hasta ahora, Ayacucho era la región que tenía el más alto y trágico número de personas muertas por la brutal represión de las fuerzas armadas y policiales. Sin embargo, lo que ocurrió este lunes 9 de enero en la ciudad de Juliaca, superó largamente el número de víctimas mortales en la reanudación dela protesta ciudadana.

De acuerdo a fuentes de la Defensoría del Pueblo, entre las víctimas mortales, figura incluso un menor de edad, así como de un interno de medicina de la Universidad Nacional de Altiplano de Puno. La mayoría de las víctimas son jóvenes que llegaron desde diferentes provincias de la región de Puno para sumarse a las protestas contra el gobierno de Dina Boluarte, que se concentraron en la ciudad de Juliaca, en l provincia de San Román.

Estos asesinatos de peruanos no pueden continuar frente a la indiferencia de la señora Dina Boluarte y de los representantes del Congreso de la República que persisten en justificar estas muertes innecesarias afirmando que los que protestan son delincuentes vándalos y terroristas, y permanecen de espaldas y oídos sordos a las protestas de la población sobre todo de las regiones del sur del país.
Se tiene que parar esta masacre de personas que fueron asesinadas solo por ejercer su legítimo derecho a la protesta, la misma que ha sido respondida por el gobierno de Dina Boluarte y su premier Alberto Otárola con un estado de emergencia que ha cobrado ya un número tan alto de víctimas mortales.

Como ya lo han dicho diferentes personalidades, Dina Boluarte que asumió la presidencia del país el pasado 7 de julio luego que el Congreso vacara a Pedro Castillo, lleva 35 días en el cargo. Mientras que el número de víctimas mortales desde que empezaron las protestas suman ya a 45 peruanos muertos en estas protestas.

Triste y nefasto récord para quien se ha convertida en la primera mujer en la historia del país en asumir el cargo de presidenta de país. Y lo peor de todo, que mientras el país se desangra, la presidenta pareciera vivir en las nubes o en otro país, pues afirma que no entiende las razones de la protesta del sur del país.