[Video] Mientras la protesta no cesa en el Surandino, la represión asesina a un dirigente campesino y Juliaca despide a sus mártires
Las protestas que exigen la renuncia de Dina Boluarte, el adelanto inmediato de las elecciones y el cierre del Congreso, se acentúan en la región del Surandino peruano; mientras que la brutal represión de las fuerzas armadas y policiales, sigue cobrando nuevas víctimas como el dirigente campesino Remo Candia en el Cusco; en tanto que la población de Juliaca se apresta a dar cristiana sepultura a los Mártires del 9 de enero.

En efecto, luego de la masacre que cobró la vida de 17 de pobladores y un policía en la ciudad de Juliaca en la región Puno, la protesta se ha extendido en otras regiones del Surandino, como Arequipa, Tacna, Cusco, Madre de Dios, Huánuco, entre otras, en solidaridad con las víctimas de la represión policial que ya suman 48 desde que se iniciaron las protestas el pasado 7 de diciembre del 2022.
Las movilizaciones y las protestas más contundentes se centraron este miércoles 11 de enero en la ciudad imperial del Cusco, hasta donde llegaron miles de pobladores de las diferentes provincias para marchar por las calles, condenar el asesinato de Juliaca y sumarse a miles de voces que exigen la renuncia de Dina Boluarte, el adelanto inmediato de elecciones, el cierre del Congreso y la instalación de un gobierno transitorio.

La protesta de pobladores y campesinos cusqueños empezó en horas de la mañana por las principales calles de la ciudad para concentrarse luego en las avenidas aledañas al aeropuerto internacional Alejandro Velasco Astete. Fue allí donde la policía trató de impedir la movilización y empezó a disparar los manifestantes produciéndose la muerte del dirigente campesino Remo Candia quien recibió un disparo en el tórax.
De otro lado, en Arequipa y Tacna también hubo manifestaciones en solidaridad con las víctimas y las luchas del pueblo de Juliaca, en donde se expresó una vez más el repudio de amplios sectores de la población contra el gobierno de Dina Boluarte y el Congreso de la República. Según se pudo conocer, en Tacna las manifestaciones fueron reprimidas por la policía.

De igual manera, en otras regiones como Madre de Dios y Huánuco, también se convocaron movilizaciones por parte de diversas organizaciones sociales y populares para sumarse a las expresiones de apoyo y solidaridad con las víctimas que cobró la brutal represión en Juliaca, como antes también ocurrió en las regiones de Andahuaylas y Ayacucho.
Las muestras más dramáticas de la jornada se vivieron en la ciudad de Juliaca, donde decenas de miles y miles de pobladores salieron a las calles para acompañar y dar el último adiós a los 17 mártires que pagaron su vida ejercer su derecho a la protesta. La impresionante multitud se concentró luego en la Plaza de Armas de Juliaca desde donde empezaron luego a su última morada tanto en el cementerio de la ciudad como en otras ciudades de procedencia de las víctimas.

Y mientras la protesta crece en muchas regiones del país, el gobierno y el parlamento, persisten en seguir de espaldas al país, con prepotentes declaraciones como las formuladas por el premier Alberto Otárola, quien desafiando a la protesta ha afirmado que, por ninguna razón, Dina Boluarte va a renunciar a la presidencia. Al parecer poco le interesa la sangre derramada.
Finalmente, en Lima, la capital del país, también se realizó una movilización por las calles del centro de la ciudad en la que miles de jóvenes marcharon pidiendo la renuncia de Dina Boluarte, el cierre del Congreso y lanzando duras consignas contra el gobierno, al que calificaron por asesino por la muerte de casi medio centenar de peruanos.
En otras ciudades como Huancavelica, Abancay, Andahuaylas, también se realizaron vigilias para rendir homenaje a las víctimas de la brutal represión de las fuerzas militares y policiales, y en solidaridad con las familias afectadas. Las protestas continuarán en los próximos días no solo en el Surandino sino en otras regiones del país.
Compartimos un video de la televisión regional del sepelio de los mártires de Juliaca, así como del dirigente campesino de Anta, Remo Candia Guevara:


