Calculan en más de 12 mil hectáreas de cultivos de la agricultura familiar las pérdidas por desbordes del río Chira en las provincias de Sullana y Paita en la región Piura
Los continuos desbordes que se produjeron en las últimas semanas por el incremento del caudal del río Chira que recorre los territorios de las provincias de Sullana y Paita, en la región Piura, se calculan en unas 12 mil hectáreas de cultivos que corresponden a productos de la agricultura familiar.

Así lo han calculado los dirigentes de las diferentes organizaciones de productores del Valle del Chira, quienes fueron los principales afectados por los desbordes del río Chira como producto de los desembalses que debieron hacerse desde la represa de Poechos, del Proyecto Especial Chira Piura, por el incremento de las lluvias en las zonas altas de las regiones de Piura y Tumbes.
Los principales daños a los cultivos de la agricultura familiar se han producido en los distritos de Querecotillo y Salitral, en la provincia de Sullana; así como en los distritos de Vichayal y Pueblo Nuevo de Colán, donde ubican dos las comunidades campesinas de Miramar y Vichayal, así como San Lucas de Colán, zona en donde se produjo la ruptura de un importante dique de defensa ribereña.

Entre los principales cultivos que se han perdido por las inundaciones figuran el banano orgánico, arroz, frutales y diversas variedades de frejol. En el caso de las comunidades de San Lucas de Colán y Miramar, por lo menos se han inundado y perdido unas 2,500 hectáreas de cultivos de maíz, yuca, camote, así como verduras y animales como cerdos, ovejas y aves de corral.
Las familias productoras han señalado que las pérdidas son incalculables, más cuando sus cultivos constituyen su principal y única fuente de ingresos y ahora tendrán que esperar muchos meses para poder retomar sus actividades productivas. Hay que precisar que algunos cultivos como el arroz tienen periodos vegetativos de cinco a seis meses, y en el caso del banano con casi nueve meses.

En el caso del valle del Chira, también hay varios centros poblados que corren el riesgo de ser inundados, como son los casos de la Isla San Lorenzo, Puerto Pizarro y La Bocana, en donde viven un promedio de mil familias. Aunque las autoridades anunciaron la evacuación de estas familias, estas se rehusaron a abandonar sus viviendas a pesar de los riesgos de que se produzcan nuevos desbordes del río Chira.
Lo cierto es que ante todos estos daños, hasta ahora la respuesta de las autoridades sigue siendo lenta e insuficiente para llevar apoyo a las familias productoras que han perdido su principal fuente de ingreso. Y lo más preocupante es que persiste el peligro de nuevos desbordes por las lluvias continúan en las zonas altas del norte del país.



