La sequía ya causa estragos en la región Puno mientras continúa descendiendo el nivel del lago Titicaca

La región de Puno en el altiplano peruano ya está sintiendo los estragos que está provocando el largo periodo de sequía que ha provocado el descenso del nivel del agua del lago más alto del mundo como es el Titicaca, mientras los productores familiares se ven duramente afectados en sus ingresos por la pérdida de sus cultivos.

Juan Rojas Vargas, alerta sobre los estragos que causa la sequía en Puno

En un reciente informe elaborado por el dirigente Juan Rojas Vargas, ex secretario general de la Federación Departamental de Campesinos de Puno, FDCP, y de la Confederación Campesina del Perú, CCP, da cuenta de la difícil situación que se ha generado en la región por la escasez de los recursos hídricos.
Respecto a la situación del lago Titicaca, el informe señala que este ya ha reducido un promedio de 80 centímetros el nivel del agua, debido a que los principales ríos tributarios como el Ramis, Coata, Suches, Ilave, entre otros, vienen registrando un descenso de su caudal que se origina en sus nacientes.

Juan Rojas, explica que los efectos de este descenso del lago ya lo vienen sintiendo los parceleros y campesinos comuneros, porque perjudica la pesca que es uno de sus complementos a su actividad productiva agropecuaria, sobre todo en una situación en la que no hay condiciones para la siembra de productos agrarios de pan llevar como papa, quinua, oca, habas, entre otros.

El ganado ha empezado a rematarse a bajos precios

Asimismo, señala que en zonas del distrito de Arapa, provincia de Azángaro, los comuneros y parceleros que su ubican en las proximidades del río Azángaro y Ayaviri, no solo han dejado de sembrar sus cultivos sino que tienen que trasladar sus ganados a lugares alejados en busca de pastos, que se hacen cada vez más escasos pro la carencia de agua.

Situación similar atraviesan los productores de Totorani, del distrito de Paucarcolla en la provincia de Puno, así como los campesinos de las comunidades y parcialidades de los distritos de Juliaca y Caracoto de la provincia de San Román, quienes tienen que valerse de bidones para trasladar agua y dar de beber a sus ganados.

Otras de las consecuencias su sufren los productores tienen que ver con los bajos precios en los que tienen que rematar su ganado en las ferias locales, debido a que por la ausencia de pastos y de agua, estos no pueden desarrollarse normalmente y pierden talla y peso. Incluso, ganado vacuno lechero mejorado tiene que venderse a precios irrisorios, indica el dirigente.

A todo ello, se suma el éxodo que se viene presentando por parte de los comuneros que tienen que buscar trabajo en las minas para afrontar sus necesidades familiares, a lo que se agrega la escasez de las principales semillas como son habas, oca, olluco, entre otros que se han dejado de cultivar, remarca en su informe Juan Rojas.