En el año 2023 se registró la peor caída de la producción agropecuaria de los últimos 30 años lo que ha agudizado la crisis del sector

De acuerdo con un informe del portal Ojo Público divulgado recientemente, en el año 2023 se registró la peor caída del sector agropecuario de los último 30 años, lo que significa que la recesión económica se ha agudizado y traído como consecuencia el aumento de la pobreza y un fuerte impacto en la seguridad alimentaria.

Según la data histórica en que se sustenta el informe de Ojo Público, se observa que las cifras son las peores registradas en las últimas tres décadas, afectando duramente al sector agropecuario que es el principal proveedor de alimentos para la población en el ámbito nacional y, además, aporta empleo para las familias rurales.

Han sido diversos los factores que han contribuido a esta caída de la producción agropecuaria -aparte del abandono persistente del Estado- como son los factores climáticos como el Niño Costero y el Niño Global, que se presentaron con intensas sequías, lluvias torrenciales que perjudicaron el rendimiento de los cultivos agrícolas.

Sin embargo, a estos factores se suman otros aspectos previos que se dieron en los años anteriores, como la crisis de los fertilizantes que se generó en el año 2022, así como la constante ausencia de medidas eficientes o políticas públicas de los gobernantes de turno que contribuyeron a agravar la crisis del agro nacional que se arrastra desde hace unos tres o cuatro años.

El informe divulgado por Ojo Público y que fuera también compartido con diversos especialistas en temas agrarios y rurales, remarca que para este año 2024 el panorama sigue siendo incierto para los productores agropecuarios, pues si bien hay cierto optimismo de mejora en algunos productos como los lácteos, los riesgos son mayores y latentes en cultivos, como la papa, el arroz y las hortalizas.

Los especialistas consultados por Ojo Público han advertido que cuando cae la producción agrícola, hay dos grupos que se ven fuertemente afectados. Por un lado, los consumidores, por el encarecimiento de los alimentos de la canasta básica; y de otro los mismos productores, entre ellos los agricultores familiares, que ven reducidos sus ingresos y pueden caer en la pobreza rápidamente.

Carolina Trivelli y Eduardo Zegarra, especialistas en temas productivos rurales se han referido a esta difícil situación del agro nacional y han destacado que lo más preocupante de la caída del sector es el empobrecimiento de los pequeños agricultores familiares, sobre todo de los que se ubican en la zona altoandina del país.

Agregaron que en los últimos años, los agricultores familiares han tenido que reducir sus siembras o rematar sus ganados, lo cual ha generado que caiga su producción, y ha reducido su capacidad de compra de alimentos para autoconsumo y agudizado su situación de pobreza y extrema pobreza.