A pesar de la declaratoria de emergencia hídrica en Piura, la crisis se agudiza y peligra la campaña agrícola alertan productores agropecuarios

Desde hace años, la región Piura viene sufriendo una persistente crisis hídrica, la misma que se ha agravado en los últimos meses y ha puesto en serio riesgo no solo la producción agrícola, sino que se estima que, si no se buscan soluciones urgentes, en los próximos meses se producirá también una aguda escasez de alimentos.

Según vienen alertando desde ya varios meses, los dirigentes de los diferentes gremios de productores agrarios y de las comunidades campesina de la región Piura, la crisis hídrica, además de afectar la producción agropecuaria, también ha puesto en riesgo el suministro del agua potable, y por ende la salud pública, más aún con la llegada del caluroso verano.

Una de las razones de la crisis es la situación de la represa de Poechos, que es el principal suministro de agua tanto para la población como para las actividades agrícolas de la región y que en estos últimos meses ha alcanzado niveles de almacenamiento sumamente bajos. Según los responsables de la gestión de la represa, de su capacidad total inicial de mil millones de metros cúbicos apenas cuenta ahora con 14 millones.

Con relación a la crisis hídrica, esta se origina en las sequías prolongadas y se ha agravado por la postergación del mantenimiento de la infraestructura hídrica de la región, así como por el cambio climático que ha agudizado las seguías, sostiene el experto Gustavo Rondón, especialista de la Pontificia Universidad Católica del Perú, PUCP.

Agregó que la agricultura de los dos principales valles de los ríos Chira y Piura, es uno de los sectores más afectados por la sequía y se ha perjudicado productos emblemáticos de la región como el limón y el mango. Todo esto, además de afectar la producción agrícola, también pone en riesgo a las familias de la agricultura familiar que dependen de ella para su sustento, y en consecuencia también la seguridad alimentaria y la estabilidad económica de miles de familias productoras.

Además del cambio climático y las sequías prolongadas, la crisis se ha agudiza por las fallas en la gestión y manejo de represa de Poechos, cuyo mantenimiento ha sido postergado durante varios años y nadie asume esta responsabilidad, lo cual ha puesto en una seria vulnerabilidad a la región y sus actividades productivas, sobre todo, la agricultura familiar.

El especialista Gustavo Rondón, ha sostenido que además de medidas temporales también se requiere de una visión integrada del problema hídrico en Piura, que vaya más allá del uso del agua subterránea. El futuro de Piura y otras regiones vulnerables dependerá de cómo se gestione el agua, y de la voluntad política y social para adaptarse a una nueva realidad climática, remarcó el experto de la PUCP.