Para evitar tragedias como la de Pataz hay que frenar la delincuencia organizada en torno a la explotación del oro, sostiene la CCP
La Confederación Campesina del Perú, CCP, condena el asesinato de 13 trabajadores en la provincia de Pataz, exige justicia para sus familiares y demanda al gobierno acciones enérgicas y eficaces para frenar la delincuencia organizada en torno a la explotación del oro que involucra no solo a mineros ilegales sino también a empresas formales.

En un reciente comunicado en el que plantea propuestas alternativas y transformadoras en base a la agricultura familiar para frenar la actual crisis política, económica y moral que atraviesa el país y agravada por la ineficacia del gobierno de Dina Boluarte, la CCP sostiene que se requiere de manera urgente “frenar y hacer retroceder la delincuencia organizada que eleva la criminalidad a niveles extremos”, como lo sucedido en Pataz.
La central campesina remarca que se necesita “quebrar las economías corruptas y delincuenciales que motorizan la criminalidad, así como actuar sobre la cadena del oro informal e ilegal”, así como derogar las leyes aprobadas por el pacto mafioso que favorece a las bandas criminales, y fiscalizar a las grandes empresas mineras también involucradas en la explotación ilegal del oro.

Es importante también tomar en cuenta que en los últimos meses el precio internacional del oro se ha elevado hasta llegar a los 3,500 dólares por onza, lo cual estimula la producción ilegal del oro con sus secuelas de violencia. Al respecto, la CCP, sostiene que al actuar sobre la cadena del oro, se debe lograr que el metal se quede en el Perú y que se convierta en el principal respaldo de reserva ante la crisis e inseguridad del dólar.
La gremial campesina remarca, sin embargo, que junto con estas medidas se requiere atender asimismo la problemática de los miles de mineros artesanales del país, sobre todo de origen comunero, que requieren una atención especial y que están al margen de las actividades delincuenciales e ilegales.

El comunicado de la CCP titulado “Fortalecer la unidad del campesinado: protagonizando alternativas transformadoras desde la pequeña producción campesina”, también se plantea actuar sobre otra actividad delictiva como el narcotráfico potenciando la producción de café, cacao, kion y quinua, y en especial de la papa para mantener al Perú como el primer productor de América del Sur con más de seis millones de toneladas al año.


