Destacan la importancia de la participación de la población y comunidades en la vigilancia comunitaria de las fuentes de agua en la provincia de Espinar en el Cusco a través de la AVMAE

En Espinar, una de las conocidas provincias altas del Cusco, es reconocida como una población emblemática y pionera en la defensa de los recursos naturales, el medio ambiente y en la lucha contra las empresas mineras que operan en la zona y pretenden aplicar sus prácticas abusivas, muchas veces con la complicidad de las autoridades del gobierno central.

Por ello, en esa provincia cusqueña se ha constituido desde hace siete años la Asociación de Vigilantes y Monitores Ambientales de Espinar, AVMAE), cuya labor es fortalecer la participación ciudadana de las comunidades y la población organizada en la defensa, cuidado y vigilancia de sus recursos naturales, en particular, sus fuentes de agua.

Como sucede en muchos lugares del país, las principales fuentes de agua están amenazadas por la actividad minera y Espinar no escapa a esta realidad, por lo que el acceso al agua es una preocupación constante para la población y la vigilancia ambiental comunitaria se convierte en una herramienta fundamental para exigir la protección ambiental, la salud pública y el respeto a los derechos colectivos de la población.

En la actualidad, una de las principales fuentes que es constantemente monitoreada en Espinar es la subcuenca del río Cañipía en la que se comprueba no solo el compromiso de la población y de las comunidades sino la importante participación multigeneracional, en donde sobre todo la juventud refirma su compromiso con el cuidado del agua y los recursos naturales.

La actividad de AVMAE cuenta con el apoyo de diversas instituciones de la sociedad civil, entre ellas Derechos Humanos sin Fronteras, con lo cual también realizan actividades de sensibilización y de información ambiental a la población y comunidades de la provincia de Espinar que tienen el derecho no solo a la vida y la salud sino también a un ambiente libre de contaminación.

Fotos: DHSF