Las mujeres indígenas continúan padeciendo la violación de sus derechos humanos revela informe de la Defensoría del Pueblo

La Defensoría del Pueblo presentó el Informe sobre la Situación de las Mujeres Indígenas en el Perú, en el que se ponen de manifiesto las grandes brechas y barreras de género que demuestran que este sector de la población peruana continúa padeciendo graves violaciones a sus derechos humanos.

Este informe, que fue elaborado por la responsable de la Adjuntía para los Derechos de la Mujer de la Defensoría del Pueblo, Alicia Abanto Cabanillas, contó con el apoyo de distintas instituciones públicas y de la sociedad civil, así como de importantes intelectuales, y es parte del esfuerzo por transversalizar el enfoque de género. En la presentación del informe participaron también representantes de los ministerios de la Mujer y de Cultura.

Las cifras presentadas son bastante reveladoras de las grandes brechas y barreras de género que afectan a las mujeres amazónicas y andinas en educación, salud, economía, aspectos del derecho a la identidad; y entre ellas, son las niñas y adolescentes el sector más débil y vulnerable. Un dato refleja esta dura realidad: en el Perú existen cinco mil niñas madres entre 12 y 14 años, muchas de ellas víctimas de violencia sexual.

Las mujeres indígenas y andinas quechuahablantes suman tres millones en nuestro país, de las cuales más de medio millón no saben leer ni escribir; dos millones solamente hablan una sola lengua indígena lo cual les genera discriminación. En el caso de las mujeres Ashaninkas, 23 de cada 100, no tienen ningún nivel educativo.

Asimismo, más del 60 por ciento de las comunidades indígenas y andinas no cuentan con establecimientos de salud, lo cual constituye una de las causas de muerte materna; a lo que hay que agregar la falta de adecuación cultural de los servicios de salud. Otro dato preocupante es el relacionado a la violencia familiar: 7 de cada 10 mujeres quechuahablantes han sido víctima de violencia de parte de sus parejas, y una de cada 10 han sufrido violencia sexual.

El informe también da cuenta de otras limitaciones que afecta a las mujeres indígenas en el ejercicio de sus derechos económicos, así como en la participación política. Estas cifras presentadas por la Defensoría del Pueblo no hacen sino reiterar una dura realidad: el país sigue teniendo una deuda histórica con las mujeres indígenas y campesinas.