[Audio] Gremiales agropecuarias y Gobierno alcanzan acuerdo para aportar recursos al Fondo Coronavirus
Las seis gremiales que nuclean desde productores familiares a empresas agropecuarias de gran porte mantuvieron una reunión con autoridades de gobierno el pasado 14 de abril, en la que se definió el aporte que realizaría el sector al Fondo Coronavirus, creado por Ley en los primeros días de abril con el voto de los legisladores de todos los partidos políticos con representación parlamentaria.
En esta instancia participaron el presidente Luis Lacalle; el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado; el prosecretario, Rodrigo Ferrés; la ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, y la directora general de Secretaría del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernanda Maldonado; el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC); y el vicepresidente del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), mientras que el sector productivo estuvo representado por autoridades de Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR); Cooperativas Agrarias Federadas (CAF); Asociación Rural del Uruguay (ARU); Federación Rural (FR); Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL); y Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA).
Una vez cumplida esta instancia de diálogo –la primera mantenida entre el Gobierno y todas las gremiales- Fernando López, secretario de CNFR y tesorero de COPROFAM, expresó que “este es (un tema) que ya se viene conversando. El sector agropecuario ya viene trabajando (en el apoyo a paliar los efectos sociales de la epidemia de Covid-19), muchas de nuestras sociedades de fomento y otras agremiaciones locales están aportando en sus pueblos y ciudades de distinta manera para enfrentar esta situación crítica. También se han conocido aportes de la ACA, ANPL y de CAF”, en este último caso en conjunto con los molinos cooperativos Santa Rosa y Florida, “que son complementarios” a los que se acordaron en esta reunión.
López agregó que “hay un apoyo solidario tano de organizaciones locales como nacionales, en muchos casos silencioso. Esto es un instrumento de uso de recursos públicos, que en muchos casos con aportados por el sector agropecuario en su conjunto, para colaborar en forma sustancial con el Fondo Coronavirus”.
En esta instancia se “plasmó un acuerdo para efectivizar tres líneas diferentes de apoyo al Fondo, sin descartar que haya otros aportes” de otros sectores, que también deberían hacer su aporte.
La primera fuente de aporte será la renuncia por parte de los productores de la devolución desde Rentas Generales del 1% que cobran los gobiernos departamentales por las ventas de ganado, bajo la forma de crédito fiscal que pueden utilizar exclusivamente para el pago de sus obligaciones ante la seguridad social (BPS) y la Dirección General Impositiva (DGI).
En 2019 este impuesto recaudó unos 40 millones de dólares. No obstante, ese mismo año los productores pudieron utilizar solamente 20 millones de su crédito fiscal para de BPS y la DGI.
Según lo acordado, la renuncia al crédito fiscal no alcanza a los productores ganaderos familiares inscriptos en el registro de productores familiares antes del 1 de mayo de 2020; a los lecheros que –en promedio anual- remiten a la industria menos de 1300 litros por día; ni a los queseros artesanales que procesan hasta 770 litros de leche diarios.
La renuncia al crédito fiscal estará vigente por un plazo de 12 meses, a partir de la promulgación de la Ley que habilite a volcar lo recaudado al Fondo Coronavirus.
La segunda fuente de aporte será la transferencia de 20 millones de dólares desde fondo de reserva del INAC, generado a partir del cobro del 0,7% de las ventas de carne en el mercado interno y del 0,6% de las ventas al exterior. Cabe recordar que el INAC solventa su presupuesto exclusivamente con recursos aportados por el sector privado.
En tercer lugar, el INIA también hará su contribución, aunque aún no está definido el monto ni la forma en que se procesará. Este instituto se financia con el aporte del sector productivo a través de un adicional al Impuesto a la Enajenación de Bienes Agropecuarios (Imeba), y un importe por lo menos similar que debe volcar a sus arcas el Poder Ejecutivo.
El Gobierno mantiene un atraso en la transferencia de recursos al INIA, que en este momento suma una deuda de algo más de 40 millones de dólares. La propuesta de Presidencia es no transferirle a ese instituto el importe adeudado y volcarlo al Fondo Coronavirus.
El tema se deberá tratar y resolver en la Junta Directiva del INIA, integrada por representantes del Gobierno y de las organizaciones de productores.
Para hacer efectivas las contribuciones al Fondo Coronavirus es necesario que Senadores y Diputados aprueben y luego sea promulgada la Ley que habilite las transferencias.
Fernando López señaló que el aporte de los institutos “debe ser equitativo, razonable, y que no afecte el funcionamiento del INAC (que está en una situación económica más holgada), pero mucho menos del INIA por su rol en la investigación vinculada a la producción familiar”.
El dirigente de CNFR agregó que “sí queremos defender la importancia del INIA en la visión de inversión pública en investigación, que en el mundo cada vez es menor, cada vez hay más inversión privada, y los sectores más vulnerables son los que más necesitan de la inversión pública”, y recordó algunos de los programas de investigación considerados “muy desafiantes, como el de control de bichera (miasis cutánea causada por el Gusano Barrenador del Ganado); los programas en lechería, arroz, o los de control bilógico de plagas y enfermedades en hortifruticultura. Por eso decimos que hay que hay que hacer un aporte equilibrado, que colabore solidariamente con la emergencia porque hay sectores (de la sociedad) muy complicados, pero que no recorte la capacidad de funcionamiento en las líneas de investigación”.
El sector agropecuario “es uno de los motores que no solo no puede apagarse sino que deberá acelerarse, tal como dijo la Ministra de Economía y Finanzas, para mejorar la situación general de todo el país”, una vez superada la emergencia sanitaria, concluyó López.


