Si no lo hacemos, nadie lo hará
El Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar se lanzó en mayo del año pasado con grandes expectativas. Especialmente de nuestra red, que junto a otras organizaciones representativas de la agricultura familiar, campesina y indígena, impulsamos la campaña para la declaración de esta agenda tan importante.
Luego de conquistar finalmente la confirmación y oficialización del Decenio, nos comprometemos a colaborar al máximo con nuestro trabajo como OAFs para que estos diez años sean de gran avance para la Agricultura Familiar a nivel mundial. Tema que también depende de los proyectos de los organismos internacionales articuladores, como el FIDA y la FAO, y de las acciones concretas de los gobiernos federales aplicadas a la AF de sus países.
Pero debemos ser muy conscientes de que la declaración del Decenio de las Naciones Unidas y su lanzamiento mundial en Roma, así como los lanzamientos locales en varios otros países, son solo el comienzo de una enorme labor que debe estimularse y llevarse a cabo constantemente. Para que el Decenio no se quede solo en los discursos, y de hecho genere resultados reales para la transformación de la agricultura familiar, que vale la pena recordar, hoy produce el 80% de los alimentos que consume la población mundial.
Es cierto que el año 2020 está siendo muy diferente a lo que todos esperábamos, y el brote de Covid-19 en el mundo impactó una serie de planes dirigidos a el Decenio. Sin embargo, si la Agricultura Familiar como la conocemos y defendemos, es un sector resiliente y poderoso, también podemos ser así en relación a esta agenda. La actual crisis mundial refuerza aún más la necesidad de que los gobiernos inviertan en la producción local de alimentos de la AF para abastecer a sus poblaciones.
Entonces, podemos y debemos adaptarnos a los cambios que plantea la situación crítica, y basarnos en lo que el momento nos enseña, para continuar con fuerza el trabajo de articulación con los gobiernos a favor de la valorización de la AF, especialmente con políticas públicas específicas para el sector. Si no seguimos creyendo y haciendo este trabajo, nadie lo creerá, tampoco lo hará.
Para hacerlo de manera eficiente, es de suma importancia que nuestras organizaciones conozcan todos los detalles del Plan de Acción Global del Decenio, documento que establece siete pilares fundamentales y orientadores de acciones que ayudarán a promover el desarrollo sostenible de la Agricultura Familiar. Y que también se apropien del Plan de Acción Regional que se centra en nuestra región.
Estos dos documentos deben ser utilizados como base para el trabajo de proponer políticas públicas que nuestras gremiales, y la COPROFAM como red, hacen en los espacios de diálogo político a los que llegan. De esta manera, ya estamos trabajando para el Decenio a partir de propuestas que cumplan sus objetivos de impulsar la FA como sector estratégico para garantizar la soberanía alimentaria del planeta, y también para lograr otros Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) marcados por la Agenda 2030 de la ONU. .
Desde el inicio del Decenio, la COPROFAM viene elaborando, junto con sus afiliadas, propuestas dirigidas a los diferentes actores involucrados en la iniciativa, como los gobiernos del Mercosur Ampliado, las agencias de cooperación, el sector privado y las agencias FAO y FIDA. Incluso el Comité de Monitoreo y Evaluación del Decenio está en el radar de la Confederación, con la sugerencia de que haya un sistema eficiente para mantenerse al día con el progreso de los objetivos de la agenda.
Pero nuestro trabajo no se detiene ahí. Aún con los Planes de Acción como base, y conscientes de las demandas reales de los/las agricultores(as) familiares, campesinos(as) y indígenas de nuestra región, también hemos elaborado 20 propuestas para demandas específicas de estos pequeños productores. Temas como salud y educación en campo, asistencia técnica y extensión rural, financiamiento, seguros de riesgo, promoción de la producción sustentable, entre otros, se enumeran junto con propuestas de políticas públicas estructurales para atenderlos.
Con todo este material ya elaborado y accesible a nuestros líderes, es importante que las gremiales tomen acciones y utilicen estos recursos para establecer estrategias a nivel local que hagan que estas propuestas lleguen a sus autoridades a la mano. Y unirnos fuertemente para hacer avanzar este trabajo, a nivel regional, utilizando la estructura y credibilidad de COPROFAM para debatir estas acciones en los espacios donde se concentran las autoridades del Mercosur Ampliado.
Nuevamente, si no hacemos este trabajo, nadie lo hará. Y los agricultores, campesinos e indígenas que representamos necesitan que estemos plenamente comprometidos en esto. Las OAF deben ser como una levadura que haga crecer el pastel de la agenda del Decenio. El Decenio, por el que hemos luchado tanto para que exista, abre grandes oportunidades que no se pueden perder. No sabemos cuándo tendremos otra oportunidad como esta, y el momento es ahora.
Alberto Broch – presidente de la COPROFAM


