Ejecutivo promulga ampliación de la Ley de Deforestación Cero hasta 2.030

La ley que prohíbe las actividades de transformación y conversión de superficies con cobertura de bosques en la Región Oriental hasta el 2030 ya está vigente. El presidente de la República, Mario Abdo Benítez, promulgó la ampliación de la vigencia por 10 años de la Ley “Que prohíbe las actividades de transformación y conversión de superficies con cobertura de bosques en la Región Oriental”, conocida como la “Ley de Deforestación Cero”. El 14 de diciembre de 2.020 se cumple el plazo de vigencia de la ley anterior, que representó una gran preocupación a sectores sociales.

La Ley Ley de Deforestación Cero fue creada en el 2004 con el objetivo de proteger, recuperar y mejorar el bosque nativo de la Región Oriental, que fue deforestado sin control, desde entonces su vigencia fue prorrogada sucesivamente cada año como en 2.019 cuando se extendió su validez por un año más, hasta el 14 de diciembre de 2.020. Ante inminente vencimiento del plazo de vigencia, la normativa fue tratada con celeridad en el Congreso Nacional, por lo que se temían la desprotección de los bosques, a pesar de que tanto legisladores como oenegés reconocen que la ley no se cumple a cabalidad.

La disposición prohíbe la realización de actividades de transformación o conversión de superficies con cobertura de bosques a superficies destinadas al aprovechamiento agropecuario en cualquiera de sus modalidades o a superficies destinadas a asentamientos humanos. Tampoco están permitidas actividades como la producción, transporte y comercialización de madera, leña, carbón y cualquier subproducto forestal originado del desmonte no autorizado por un plazo de 10 años.

El incumplimiento de las medidas de protección ambiental establecidas en el marco legal vigente será pasible de sanciones administrativas y, según cada caso, de penas privativas de libertad de 3 a 8 años. Las condenas pecuniarias administrativas y civiles se aplicarán sin perjuicio de la obligación de recomponer e indemnizar el daño ambiental que se hubiera causado. Además, con esta nueva ley también se ofrece por primera vez incentivos para las personas que contribuyan a la conservación de los bosques nativos como la exoneración del impuesto inmobiliario, siempre y cuando cumplan con ciertos requisitos.