Tecnología digital de calidad para el campo es una de las políticas públicas que queremos para la AFCI
La tecnología se desarrolla cada día más, especialmente la digital. Como resultado, vemos varios cambios y transformaciones que se están produciendo en los negocios y en la vida cotidiana de las comunidades en diferentes partes del mundo, un hecho que fue aún más evidente durante la pandemia de COVID-19, cuando muchas cosas migraron al entorno digital para seguir existiendo en condiciones de aislamiento social.
Muchos sectores productivos y económicos de diferentes segmentos están creciendo a partir de las posibilidades que ofrece la tecnología digital. Y creemos que la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (AFCI) es uno de esos sectores, que puede beneficiarse enormemente de estas herramientas tecnológicas de diferentes formas.
Desde la producción en el campo hasta la venta de alimentos cultivados por agricultores familiares, existe potencial en el uso de la tecnología digital para mejorar la calidad y la velocidad de estos procesos. Por ejemplo, uno de los temas muy discutidos por las organizaciones de AFCI y en el que se puede trabajar utilizando tecnología digital es el acortamiento de las cadenas de comercialización. Al conectar a los productores familiares directamente con los consumidores de forma digital, se crean oportunidades de venta directa, donde es posible evitar intermediarios y otras etapas de las cadenas tradicionales que terminan encareciendo el precio de los alimentos, mejorando así el alcance de la agricultura familiar para los consumidores, y viceversa.
Pero hablar de tecnología digital engloba varias cuestiones que separan la teoría de la práctica: conexión a Internet, dispositivos modernos, plataformas y aplicaciones virtuales, y todo lo demás que entra en el ámbito de las TICs: Tecnologías de la Información y la Comunicación. Todo esto demanda y depende de factores como la infraestructura adecuada para llevar la conexión digital a las zonas rurales, la compra de dispositivos, la capacitación de los productores familiares para usarlos adecuadamente, etc. Por tanto, exige políticas públicas que permitan el acceso de la AFCI a estos recursos.
Tenemos en el radar de COPROFAM que la tecnología digital está aquí realmente para quedarse, y debe ser utilizada al máximo proporcionando herramientas a los agricultores y agricultoras familiares y capacitándolos(as) para que comprendan y se desarrollen a través del uso de estos instrumentos.
Con el objetivo de avanzar en este tema, COPROFAM actualmente está trabajando conjuntamente con el Foro de las Américas para la Investigación y el Desarrollo Tecnológico Agropecuario (FORAGRO) para avanzar en los próximos meses en actividades que aborden el uso de las TICs en propiedades de la AFCI en los países del Mercosur Ampliado.
La primera etapa de este trabajo ya está en marcha, y consiste en recolectar datos sobre la situación actual del uso de las TICs por parte de las familias campesinas latinas, con el fin de comprender en qué nivel ya tienen acceso a conectividad, dispositivos y plataformas. A partir de esto, COPROFAM y sus organizaciones podrán trabajar en propuestas de políticas públicas en tecnología digital que dialoguen con esta realidad, y también identificar casos de éxito con el uso de TICs que puedan incentivar trabajos en otras comunidades.
Invito a todas las personas que trabajan con producción familiar a participar de la breve encuesta que estamos aplicando para esta recolección de datos, la cual será de gran utilidad e importancia para dar los siguientes pasos en el proyecto con FORAGRO hacia el futuro tecnológico que queremos ver la AFCI insertada.
El enlace a la encuesta es: https://es.surveymonkey.com/r/CPMNHZF
(disponible en portugués y español)
Alberto Broch, presidente de COPROFAM


