Uruguay: políticas agropecuarias con mirada de género y el necesario diálogo campo-ciudad

Plan de Género en Políticas Agropecuarias de Uruguay Incluye más de 80 compromisos desde la institucionalidad, señala la secretaria de CNFR

A pocos días de celebrarse un nuevo Día Internacional de la Mujer el 8 de Marzo (8M), dialogamos con la Secretaria de la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR), organización madre de la producción agropecuaria familiar de Uruguay, Cristina Revetria.

La referente explicó el denominado Plan Nacional de Género en Políticas Agropecuarias (PNG Agro) presentado en diciembre de 2020 por parte del Ministerio de Ganadería, Agricultura y pesca de Uruguay, actualmente en implementación.

Sus objetivos específicos según destacó la institucionalidad agropecuaria uruguaya incluyen:

  1. Promover sistemas productivos y cadenas de valor agropecuarias con equidad de género.
  2. Incorporar la perspectiva de género en la generación de conocimiento, extensión, capacitación y comunicación agropecuaria.
  3. Promover la participación y empoderamiento de las mujeres del agro y del medio rural.
  4. Fortalecer la perspectiva de género en la institucionalidad pública agropecuaria.

Revetria señaló en diálogo con el portal de COPROFAM que se trata de 83 compromisos dentro de los cuales “la institucionalidad agropecuaria se compromete a tener una pata en género en todas sus instituciones y así se ha venido trabajando”. Citó como ejemplo el Instituto Plan Agropecuario, que atiende aspectos de la ganadería en Uruguay, así como proyectos que hacen a la gestión de las unidades productivas agropecuarias y el papel de las mujeres en los mismos.

CNFR cuenta con una referente delegada en el grupo de pilotaje del PNG Agro*, en la persona de Natalia Sosa, que periódicamente informa a la organización sobre el andar del Plan. A un año de iniciar su implementación y por tratarse de un plan ambicioso, explicó Cristina, es demasiado prematuro su evaluación en estas circunstancias, que se han visto obstaculizadas en alguna medida por la pandemia de COVID 19 que afecta al planeta.

De acuerdo con el MGAP que condujo el proceso de elaboración del Plan, “la metodología (…) fue concebida como una amplia plataforma de consulta, orientada a recabar la mayor diversidad de voces internas y de las poblaciones con las que trabaja la institucionalidad pública agropecuaria. El proceso supuso un mapeo de personas, colectivos e instituciones a convocar, tanto del agro como del sector rural y, en función de ello, un amplio proceso de consultas ciudadanas y al funcionariado que alcanzó a 900 personas”.

Trabajo incesante y diálogo campo-ciudad

Para la secretaria de CNFR tanto en las políticas de género como en otras vinculadas al desarrollo rural siguen cumpliendo un rol importante las Mesas de Desarrollo Rural, de la cual ella misma es integrante en su departamento, Canelones, y que sirven de cadena de transmisión entre las organizaciones de productores y las instituciones.

En la charla, Cristina Revetria destacó la necesidad de continuar un trabajo incesante en el grupo de referentes de mujeres de su organización, que son 44 mujeres de todo el país correspondientes a 23 organizaciones y presentes en 15 de los 19 departamentos uruguayos.

A punto de partida de una reflexión sobre el impacto de la aguda sequía que afectó la producción de alimentos en Uruguay entre noviembre y enero últimos, Revetria explica que este fenómeno muchas veces se traduce en un elevado precio al consumidor de algunos renglones alimenticios muy sensibles a los picos climáticos: caso de tomates y hortalizas de hojas a inicios de febrero, por citar un ejemplo.

A su juicio es necesario que la población urbana, receptora de esos precios, tenga información del por qué de los mismos y ello sólo es posible a través de un diálogo, que aparece entre los desafíos del sector de la producción familiar en este 2022.

“A veces la ciudad o diferentes organismos se asombran de los precios… yo los invito a recorrer el campo para conocer cómo afectó la sequía a la producción y también cómo afectaron posteriormente las intensas lluvias” y encontrar allí la clave de explicación del fenómeno. Revetria subrayó que las grandes oscilaciones no representan un incremento desmedido en los valores que obtiene el productor del alimento sino que se basa en una larga cadena de intermediación, que debe conocerse. Apuntó con dolor contra el tratamiento que de corriente se hace de estos temas en los medios de comunicación o redes sociales. “Pero cuando valen precios módicos, jamás se escucha decir “¿cómo es posible que los productores vivan con estos precios?””.

A su entender ello responde a la “falta conocimiento mutuo o usar el sentido común. Siempre que pasan estos eventos climáticos se va de un extremo al otro”, remarcó Revetria aunque dijo “me duele que el pueblo no sepa expresarse de otra manera y se pregunte las razones por lo que algunos productos suben, eso no me agrada como pequeña productora rural y en representación de CNFR que a nivel país agrupa a 17.500 productores familiares”, se lamentó la referente uruguaya.

 

* Descargar documento sobre Plan Nacional de Género en Políticas Agropecuarias aquí.