Agricultura Familiar Campesina de Aysén trabaja en el Programa: Transferencia para el desarrollo productivo en base a los Productos Forestales no Madereros

Los bosques nativos, siempre lo hemos sabido, son unidades biológicas vivas. El mundo actual y la comunidad internacional piensan si lograrán cumplir con los objetivos del milenio en torno a mega desafíos globales y que muchos países, entre ellos Chile, suscribió referentes a la erradicación de la pobreza, la educación primaria universal, la igualdad entre los géneros, la disminución de la mortalidad infantil, materna, inclusión social, energía, biodiversidad, alimentación, sustentabilidad ambiental y cambio climático.

Los recolectores saben que el bosque es mucho más que madera, entre sus recursos se consideran los que se denominan, según FAO, productos forestales no madereros (PFNM) y que se definen como “bienes de origen biológico, distintos de la madera, derivados del bosque, de otras áreas forestales y de los árboles fuera de los bosques”. Alimentos y aditivos alimentarios, semillas comestibles, hongos, frutos, fibras, especies y condimentos, aromatizantes, fauna silvestre, resinas, gomas, productos vegetales y animales utilizados con fines medicinales, cosméticos o culturales. El concepto PFNM (productos forestales no madereros) excluye todas las materias primas leñosas, como madera, virutas, carbón vegetal, leña, objetos de madera y tallas en madera.

Los Productos Forestales No Madereros tienen gran importancia para la economía de las poblaciones rurales, sobre todo aquellas que están estrechamente vinculadas a los bosques y plantaciones forestales. Sin embargo, muchos de sus modelos de negocio no logran aprovechar todo el potencial económico que tienen, sobre todo en una sociedad que busca alimentarse más sanamente.

La importancia de este recurso para el ser humano es impresionante: La farmacopea mapuche utiliza 104 especies de bosque nativo. Tres especies están en la mayoría de las preparaciones medicinales utilizadas por las Machis y los Lawentuchefes: Foique, Trihue y Quelon. Por eso, eventos que conciten organización, planificación, buenas prácticas tienen tanta importancia para la agricultura familiar.

 

Eso sucedió al sur de Chile en el marco del Programa de “Transferencia para el desarrollo productivo en base a los PFNM” que cuenta con financiamiento del Gobierno Regional de Aysén. Con la presencia de la gobernadora de la Región de Aysén, Andrea Macías, el alcalde de la Municipalidad de Puerto Aysén, Julio Uribe, el seremi de Agricultura de la región, Alan Espinoza, realizó el primer Encuentro de Recolectoras/es de Productos Forestales no Madereros (PFNM) en la ciudad de Puerto Aysén.

El encuentro convoco a más de 40 recolectoras y recolectores desde las comunas de Lago Verde hasta Villa O’Higgins en la ciudad de Puerto Aysén, quienes fueron protagonistas del Encuentro de Recolectoras/es de Productos Forestales no Madereros (PFNM) de la región de Aysén, evento organizado por el Instituto Forestal Sede Patagonia.

La actividad permitió dimensionar el potencial del oficio de recolección de PFNM en la región, visibilizar a las recolectoras y recolectores para que se empoderen y puedan participar en los circuitos de comercialización.

Por su parte, el seremi de Agricultura, Alan Espinoza Ortiz, afirmó que “el poner en valor la recolección de los PFNM, ha permitido dar a conocer una actividad de gran tradición y arraigo entre las familias rurales, que hoy con el apoyo de un equipo de profesionales, permite ser una actividad importante en  la economía de las familias de nuestros recolectores/as”.

En ese contexto, el gerente de INFOR Sede Patagonia, Jaime Salinas, dijo que el objetivo del encuentro fue fomentar la asociatividad y emprendimiento del rubro con el fin de generar una red regional y un futuro trabajo asociativo. El rubro de PFNM paso de ser un sector invisibilizado a ser un rubro conocido en la región de Aysén.

Productos Forestales no Madereros

La Región de Aysén constituye la reserva de bosques más importante del país, ya que cuenta con 4,3 millones de hectáreas de bosque nativo. Estos bosques albergan muchos PFNM tales como: maqui, morilla, calafate, rosa mosqueta entre muchos más.

ún el estudio de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), AGRICULTURA CHILENA, Reflexiones y Desafíos al 2030: El bosque nativo sería sustento de servicios ambientales y productos forestales no madereros (PFNM), siendo el primero un importante protagonista en el cumplimiento de los compromisos del país en términos de sustentabilidad vinculados a mitigación y adaptación al cambio climático, lucha contra la desertificación y biodiversidad. El aprovechamiento de PFNM sería sobre la base de la aplicación de manejos de extracción que garanticen su sostenibilidad, donde la exportación de los mismos sería el principal mercado.