La incertidumbre en el sector agrario se agudiza tras la renuncia del ministro Arce a dos semanas de su nombramiento mientras declaran desierto el proceso de compra de urea
La incertidumbre que se vive en el sector agrario del país en lo que va del año se torna cada vez mayor por las indecisiones y el rumbo errático del gobierno, que en diez meses ha sido incapaz de nombrar a un titular del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, MIDAGRI, con las capacidades y consensos que el cargo requiere.

Esto se constata con la reciente renuncia del ministro Javier Arce Alvarado tras poco más de dos semanas de haber juramentado al cargo, luego de haber sido cuestionado por diversos sectores no solo por considerar su inexperiencia en el sector, sino por sus antecedentes judiciales los mismos que no habían sido declarados en su declaración jurada de intereses.
Arce Alvarado, quien reemplazó al también cuestionado Óscar Zea Choquechambi el pasado 22 de mayo, es el cuarto ministro que pasa con más pena que gloria por la cartera del MIDAGRI sin contribuir absolutamente en acciones sobre la tan anunciada segunda reforma agraria, y mucho menos, proponer acciones concretas para superar la difícil situación del agro nacional, especialmente la agricultura familiar, en momentos en que está en ciernes una crisis alimentaria.

Asimismo, todo se torna cada vez más incierto en un ministerio que debería centrar todos sus esfuerzos en acciones concretas para garantizar la próxima campaña agrícola amenazada por la escasez de los fertilizantes y con la consecuente reducción de áreas de cultivos sobre todo de la agricultura familiar, sector duramente golpeado por las desatenciones e improvisaciones del gobierno.
Cabe remarcar que uno de los problemas que atraviesa el sector agrario es la escasez de fertilizantes debido entre otros factores, a la guerra entre Rusia y Ucrania, por lo que el gobierno anunció medidas para la adquisición de urea en otros países. Sin embargo, este proceso ha sido declarado desierto por el programa Agro Rural.

Según se ha informado este lunes 6 de junio, el comité de evaluación de las compras de fertilizantes ha determinado que ninguna de las 22 ofertas que se recibieron de empresas internacionales ha cumplido con las especificaciones técnicas para garantizar las más de 73 mil toneladas de urea que se habían licitado.
A pesar de estos inconvenientes, voceros de Agro Rural sostienen que continuarán con el proceso de una nueva licitación y que, en el peor de los casos, el fertilizante debe estar en el país en la segunda quincena de julio con lo cual se podrá atender las demandas de la campaña agrícola 2022-2023.
Lo cierto es que el panorama que afronta el sector agrario, encargado de producir los alimentos que la población requiere, es sumamente sombrío; y los desatinos del presidente Pedro Castillo en nombrar los titulares del MIDAGRI, no hacen sino contribuir a profundizar la crisis del agro, mientras se espera el anuncio del nuevo ministro o ministra del sector.


