Cooperación Internacional: Experiencia de los Países Bajos sobre gestión del agua se puede replicar en la cuenca del Aconcagua

En el 2015, los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas aprobaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, como hoja de ruta hacia un nuevo paradigma de desarrollo en el que las personas, el planeta, la prosperidad, la paz y las alianzas toman un rol central. La Agenda 2030 cuenta con 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que reemplazan los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y guiarán el trabajo de las Naciones Unidas hasta el año 2030. La Agenda 2030 es civilizatoria porque pone a las personas en el centro, tiene un enfoque de derechos y busca un desarrollo sostenible global dentro de los limites planetarios.

La Cooperación Internacional es la relación que se establece entre dos o más países, organismos u organizaciones de la sociedad civil, con el objetivo de alcanzar metas de desarrollo consensuadas. También se refiere a todas las acciones y actividades que se realizan entre naciones u organizaciones de la sociedad civil tendientes a contribuir con el proceso de desarrollo de las sociedades de países en vías de desarrollo. A partir de este compromiso que han asumido los países a través de diversas instancias internacionales para colaborativamente y de forma horizontal, enfrentar los grandes problemas que ponen en riesgo la vida en el planeta, entre ellos, el aumento de la población mundial y la creciente demanda de alimentos saludables, en combinación con el cambio climático, son un gran desafío para el sector agrícola mundial. El sector agrícola juega un papel importante para alcanzar las metas de desarrollo sustentable relacionadas con el agua, el hambre y la alimentación.

Los Países Bajos son líderes mundiales en la gestión del agua siendo uno de los principales proveedores de sistemas sostenibles para la producción y suministro de agua, así como para la recolección, tratamiento y reintroducción de agua reciclada en el sistema productivo. Por su historia, es un país experto en la protección contra las inundaciones, el suministro y el tratamiento del agua.

Gran parte del paisaje de los Países Bajos, con sus dunas, diques, molinos, canales y tierra ganada al mar (pólder) es artificial, porque ha sido trabajada por sus habitantes, en lucha constante contra el agua. Los Países Bajos son el delta más protegido del mundo. El 70% de la población vive en áreas situadas por debajo del nivel del mar. Debido a esta circunstancia, los Países Bajos han acumulado ingentes conocimientos y experiencia sobre aguas altas y limpieza del agua.

Los Países Bajos tienen mucho conocimiento en el rubro de la modernización de la horticultura. Hay varias empresas holandesas que se dedican a exportar este conocimiento hortícola por el mundo. Ofrecen soluciones para distintos climas y rangos de inversión (high-tech y mid-tech).

Empieza con una semilla, que es adaptada para crecer hidropónica, continúa con construcciones de nuevos invernaderos y hasta computadoras para mejorar el clima de invernadero.

Según informa el sitio web agricultural water summit , la universidad holandesa Wageningen University & Research está experimentando con nuevas teorías académicas en la Granja del Futuro, que se abrió este año en los Países Bajos. Esta granja, por ejemplo, tiene barreras verdes, áreas del campo con una vegetación permanente para promover la biodiversidad en el suelo.  Además, están plantando en franjas de distintos cultivos. De esta manera, quieren prevenir un suelo degradado y aumentar la productividad del suelo en el largo plazo. Las ideas académicas se prueban en la práctica para comprobar su rentabilidad para el sector agrícola.

“Tenemos la oportunidad de aprender de su experiencia colaborativa y avanzar en ser más sustentables”, así lo planteó Kurt Neuling, gerente del Programa Transforma Fruticultura Sustentable de Valparaíso (Perfruts), durante una de las primeras reuniones de trabajo entre actores de la cuenca del Aconcagua y representantes de organizaciones público y privadas de los Países Bajos.

La alianza chileno-neerlandesa ejecutará en el Aconcagua una iniciativa que abordará temas como la retención del agua, apoyo a gobernanzas, manejo de acuíferos y el tratamiento del agua residual.

El plan de proyecto se titula “Adaptación Sustentable a la Sequía en el Valle de Aconcagua” y en el primer encuentro introductorio se definieron propuestas, objetivos y áreas de trabajo. Además, se conversó en grupos para identificar oportunidades y desafíos del sector, viendo preliminarmente las diferentes contribuciones que podrían realizar los asociados.

Entre los participantes hubo representantes del sector privado, público, sociedad civil, asociaciones de canalistas, representantes del programa Partners for Water (PvW), representado por la agencia empresarial neerlandesa (RVO), Embajada de Países Bajos en Chile, ProChile, INIA La Cruz, Juntas de Vigilancia, Nature´s Pride, Asociaciones de Agricultores, Fedafruc, Fedefruta, el Programa Transforma Fruticultura Sustentable de Valparaíso (Perfruts), entre otros actores.

Frans Janssen, asesor económico de agua de la Embajada del Reino de los Países Bajos y co-gestor de este proyecto, asegura que, a través de esta alianza chilena-neerlandesa, de partes públicas y privadas, “trabajaremos juntos para apoyar los efectos de la creciente sequía que afecta al Valle de Aconcagua y ver cómo se puede contribuir a mejorar el uso del agua en el sector frutícola, al mismo tiempo contribuir a la gestión sostenible de la cuenca”.

Esperamos, destacó, “que esta colaboración en Aconcagua sobre el tema de la escasez de agua a través de este proyecto pueda contribuir hacia la mitigación y adaptación a los cambios climáticos”. Nos interesa, agregó, “intercambiar experiencias con Chile, porque podría ayudar a llegar a soluciones estructurales. El objetivo del proyecto es contribuir a equilibrar la demanda de agua de todas las partes interesadas (uso humano, naturaleza, agricultura, energía, industria, etcétera) basada en la disponibilidad de agua proyectada en la cuenca. El desafío del proyecto requiere mucha colaboración entre todos los interesados en la zona y estamos esperanzados que una forma integral de gestionar el agua es clave para poder solucionar los desafíos que tiene Chile con el agua”.