[Video] Familiares y amigos le dieron el último adiós a Pancho Soberón

En medio de sentidas muestras de pesar y al mismo tiempo con expresiones que revindicaban la vida y los derechos humanos a los que tanto defendió durante toda su existencia, cientos de amigos de diferentes partes del país y familiares, rindieron homenaje y brindaron el último adiós a los restos físicos de Francisco Soberón Garrido, el entrañable compañero Pancho.

El velatorio de los restos del incansable defensor de los derechos humanos y fundador de la Asociación Pro Derechos Humanos, APRODEH; y de la Coordinadora Nacional de los Derechos Humanos, CNDDHH, se llevó desde la tarde del sábado 8 de octubre en la sede del Lugar de la Memoria, LUM.

Hasta allí acudieron su compañera Ana María Rebaza, sus hijas y demás familiares, representantes de las diferentes instituciones y de derechos humanos, organizaciones sociales, personalidades de diversos espacios del quehacer nacional que reconocieron el trabajo realizado por Pancho Soberón, en la defensa de los derechos humanos a lo largo de su fructífera vida.

Junto a ellos estuvieron centenares de sus entrañables amigos de toda la vida con quienes compartió innumerables jornadas tanto en el difícil camino de la defensa y promoción de los derechos humanos, como en el acompañamiento a los familiares de las víctimas de los casos emblemáticos con los cuales se comprometió Pancho Soberón, como el caso La Cantuta, Barrios Altos, entre otros.

En el local del LUM, fueron desfilando innumerables personas a rendir su último tributo al defensor de los derechos humanos, al tiempo que representantes de APRODEH, como a Doctora Gloria Cano, la ex ministra de Cultura y familiar de una de las víctimas de La Cantuta, Gisela Ortiz, así como su hermano Ricardo Soberón, entre otros, hicieron uso de la palabra para rememorar la infatigable trayectoria de Pacho en la defensa, promoción y educación en derechos humanos.

El velatorio continuó el domingo 9 de octubre en el local de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, CNDDHH, en Lince, hasta por segundo día consecutivo acudieron decenas de personas y representantes de instituciones de diversos lugares del país para rendirle homenaje.

Al promediar el medio día, en medio de muestras de pesar y al mismo tiempo en medio de aplausos y arengas que a viva voz que querían expresar la fructífera y militante existencia de Pancho en la defensa de la vida y de los derechos humanos, el cortejo partió hacia su última morada en un cementerio capitalino.

Solo nos resta reiterarle lo que todos quienes lo acompañamos en sus funerales hemos repetido constantemente: ¡Pancho Soberón vive y vivirá en el corazón de su pueblo, en la lucha por todos los derechos para todas y todos!