En defensa de la vida, la lucha de CONTAG y su base continúa por los territorios contra la violencia en el campo

La violencia de terratenientes, mineros, madereros, entre otros grandes empresarios que explotan la tierra y el medio ambiente en su conjunto, sigue asesinando, amenazando y persiguiendo a miles de comunidades rurales en todo Brasil (agricultores familiares, campesinos, latifundistas, indígenas, quilombolas, extractivistas , pescadores artesanales, entre otros pueblos rurales).

Una violencia brutal en las zonas rurales que también mata y persigue a defensores de derechos humanos, líderes religiosos y entidades sindicales y movimientos sociales, periodistas y ambientalistas e indigenistas, como los asesinatos de Bruno Pereira y Dom Phillips, de la hermana Dorothy, el expresidente de la Sindicato de Trabajadores Rurales de Rondom do Pará, Dezinho, el sindicalista y ambientalista Chico Mendes.

Solo entre 2016 y 2022 fueron asesinados 98 trabajadores sin tierra, 58 indígenas, 28 ocupantes ilegales, 25 quilombolas, 25 colonos, 07 agricultores familiares, así como otras 36 personas del campo. En total, 273 muertes violentas vinculadas a conflictos, según la Comisión de Pastoral de la Tierra (CPT).

“Los datos presentados por la CPT muestran que los conflictos continúan, ya que existe una gran disputa entre grandes empresas, terratenientes agroindustriales y comunidades rurales por espacios en territorios que tradicionalmente pertenecen a comunidades rurales que han defendido la tierra y la biodiversidad durante años. Estas situaciones de violencia en el campo se dan por la mala gestión del gobierno de Bolsonaro, por leyes que están siendo desreguladas en el Congreso Nacional y la aprobación del poder judicial que termina dando condiciones para la continuidad de la impunidad”, dice la coordinadora de la CPT, Isolete Wichinieski.

Con miras a buscar mecanismos para frenar estas cifras de asesinatos y ataques a comunidades rurales, entre otros sujetos y grupos sociales perseguidos y sancionados, 66 organizaciones implementan la “Campaña Contra la Violencia en el Campo: en defensa de la gente del campo, aguas y bosques”.

“Para la CONTAG, la Campaña Contra la Violencia en el Campo juega un papel fundamental en la implementación de estrategias de lucha por la tierra, reforma agraria y políticas públicas que puedan apoyar a los trabajadores rurales y agricultores familiares, así como a todas las comunidades tradicionales que son guardianes de los territorios y del Medio Ambiente, con miras a seguir garantizando una producción sostenible, con seguridad y soberanía alimentaria en Brasil, que hoy tiene 33,1 millones de personas pasando hambre, según encuesta realizada por la Red Brasileña de Investigación en Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional (Rede Penssan)”, destaca el secretario de Capacitación y Organización Sindical de la CONTAG, Carlos Augusto Silva (Guto), quien es de Pará, uno de los 9 estados de la Amazonía Legal, la región con mayor número de conflictos por la tierra en Brasil.

Agenda estratégica

Buscando formas de fortalecer la Campaña, los días 12 y 13 de diciembre de 2022, la Coordinación de la Campaña se reunió en el Centro de Estudios Sindical Rural CONTAG, en Brasilia|DF, para evaluar y pensar las próximas acciones Contra la Violencia en el Campo.

 

Fuente: Comunicación CONTAG – Barack Fernandes