Con las necesidades urgentes y la convicción de que no se puede perder más tiempo

Marzo ha sido un mes complicado para los pequeños y medianos productores federados. Luego de habernos declarado en estado de alerta y movilización el 28 de febrero, en la asamblea realizada en Villa Constitución, y habiéndole dado un plazo al gobierno nacional para que avanzara con la implementación de medidas de ayuda urgente para los afectados por la histórica sequía, heladas y granizadas, continuamos sin obtener respuestas favorables.

El día 14, luego de que se vencieran esos días en los que esperamos soluciones, emitimos un comunicado de prensa en el que señalamos el modo en el que las estimaciones de las cosechas de soja y maíz se habían visto reducidas, cómo los animales se quedaban sin alimento y pastura, cómo se complicaba aún más la situación de tamberos y productores de las economías regionales. En ese contexto, puntualizamos que, por tratarse de una coyuntura extraordinaria, se requerían medidas urgentes y extraordinarias y detallamos cuáles podrían y deberían ser (ver nota en esta edición). Así, decidimos convocar a nuestro Consejo Directivo Central, para analizar los pasos a seguir en el camino de la lucha por nuestros derechos.

Así, el día 17 sesionó el CDC, en donde decidimos llevar nuestros reclamos al Poder Ejecutivo (a través del Ministerio de Economía – Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca) y al Poder Legislativo nacional, con la convicción de que no hay más tiempo que perder, que las necesidades son urgentes y requieren un abordaje integral, que atienda a la dramática situación coyuntural pero también que incluya diversas herramientas de políticas públicas agropecuarias que tengan un abordaje integral y de largo plazo.

En este mes, nuestra comisión de ganadería expresó a través de un duro y realista comunicado, los gravísimos problemas que padecen los productores ganaderos, pese a que desarrollan una actividad que cumple un rol clave desde el punto de vista social para el interior productivo. “Si se cae un ganadero, no vuelve a la actividad, por lo que implica rearmarse del stock de animales y por la infraestructura que se requiere para hacerlo. Así que mientras la lógica indica que como país deberíamos estar viendo cómo sostenerlos para que no se caigan, asistimos a un momento en que se hace todo lo contrario. Se aplican medidas que nos estrangulan más”, dijeron en un comunicado.

También en esos días, tamberos federados participaron de una reunión con el director nacional de lechería de la Nación, Arturo Videla, a quien le pidieron políticas de ayuda inmediatas, ante la complicada situación que viven. De hecho, hemos compartido las palabras de nuestra secretaria de Finanzas y referente de lechería, Marisa Boschetti, en la que sintetizó perfectamente cómo las distintas políticas públicas aplicadas por este gobierno castigaron y profundizaron los problemas de los tamberos.

Lo mismo continuaba sucediendo con los productores de las economías regionales de todo el país, que sufren las consecuencias de esas políticas; pero también vienen arrastrando una grave crisis que ya lleva muchos años.

En este complicado contexto, el gobierno nacional a través del BCRA dispuso, equivocadamente a nuestro entender, la nueva resolución A7720 lo cual encarece el crédito financiero a los productores que tengan más del 5% de trigo y soja en su poder. Emitimos un comunicado de prensa junto a nuestros pares de la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias en el que expresamos: “Esta medida no sólo va en contra de lo anunciado por el gobierno nacional, en relación con brindar apoyo a los productores en emergencia. Atenta abierta y brutalmente contra todos los productores que cuentan en su poder con algún remanente de soja para uso propio, pagar los arriendos, los insumos y sostener el arraigo rural”. Y remarcamos que el camino a seguir debía incluir créditos para recomponer el capital de trabajo y medidas que brinden un alivio fiscal a quienes están asfixiados.

En este mes, también hemos participado junto a otros integrantes del Comité de Acción Gremial, de la reunión de directiva de COPROFAM, realizada en la Ciudad de Buenos Aires. Allí, constatamos que nuestras preocupaciones son similares a las de los agricultores de la región, por lo que continuaremos trabajando en conjunto, para tratar de incidir en las agendas de los gobiernos en el Decenio de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena. En esos días se realizó la elección de autoridades de dicha Confederación, en la asamblea. Así, nuevamente recayó en mi persona, en representación de FAA, el rol de secretario de COPROFAM.

Marzo también nos obligó a repensar en el inicio de la lucha por la resolución 125°. Como dije en ese aniversario, tras la finalización de ese conflicto con el gobierno nacional “nos fuimos a nuestras casas a festejar lo que creímos era una victoria, pero en verdad, fue una derrota. Así lo sentimos luego porque si bien habíamos logrado que no las aumentaran en forma desmedida, nos quedaron las retenciones impuestas por todo este tiempo”.  Continuamos con muchas cosas sin lograr. La política parece hacer caso omiso a nuestras necesidades, pese a que de nuestro aporte dependen por un lado el ingreso de divisas a las arcas del Tesoro Nacional y por otro, la provisión de alimentos para los argentinos. Sin embargo, siguen haciendo como si no pasara nada, como si la sequía no existiera; nos siguen ubicando en la cola para pagar y se hacen los zonzos cuando se trata de ayudarnos.

Por todo esto, pero especialmente por todo lo que nos falta, vamos a ir a peticionar a nuestras autoridades. Iremos al Congreso y al Ejecutivo, buscaremos incidir en las agendas de trabajo de funcionarios y legisladores, tratando de conseguir todo lo que necesitamos. Munidos con la certeza de que nuestro reclamo es justo y las medidas, necesarias. Esperamos poder avanzar con soluciones, para mantener en alto nuestras banderas; para que los pequeños y medianos productores podamos continuar en nuestros pueblos; para que nuestros hijos puedan tener un presente y un futuro mejor.

 

Por Carlos Achetoni, presidente de Federación Agraria Argentina